Page avisa a Sánchez: "Los ciudadanos mandan un mensaje nítido"

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, interviene antes los medios de comunicación durnte su visita a Letur (Albacete).

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, instó este lunes a la dirección nacional del PSOE a que lea "el mensaje muy claro, muy nítido" que, a su entender, mandan los ciudadanos "elección tras elección" desde que en 2023 el Gobierno se formó pactando con "la extrema derecha independentista". Lo hizo en Letur (Albacete), donde inauguró una escuela infantil, el día después de las elecciones andaluzas.

El también secretario general de los socialistas castellanomanchegos advirtió de que "no faltarán relatores y guionistas posibilistas" que minimicen un resultado en el que el Partido Popular dobló en votos al PSOE sin alcanzar la mayoría absoluta, y fue rotundo: "No lo voy a celebrar en absoluto".

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, aprovechó este lunes la inauguración de una escuela infantil en Letur (Albacete) para lanzar su diagnóstico más crítico hasta la fecha sobre la estrategia del PSOE nacional. En sus declaraciones a los medios de comunicación, el dirigente socialista interpretó el resultado de las elecciones andaluzas celebradas el domingo como una nueva señal de que los ciudadanos llevan mandando "el mismo mensaje y más alto cada vez" desde que, en julio de 2023, el Gobierno de Pedro Sánchez se constituyó "al precio de pactar con la extrema derecha independentista y con aquellos que realmente socavan el principio de igualdad".

Para García-Page, ese pacto supuso sacrificar los "cimientos" y el "auténtico muro de sustentación de la izquierda", y desde entonces, a su juicio, la respuesta electoral de los ciudadanos ha sido inequívoca. "Están hablando elección tras elección y están mandando un mensaje muy claro, muy nítido", subrayó, para añadir que cuando el destinatario de ese mensaje "no lo quiere entender o mira para otro lado, los ciudadanos dan el mismo mensaje y más alto cada vez".

El presidente castellanomanchego anticipó que desde Ferraz y Moncloa la lectura de los comicios andaluces podría seguir la línea del optimismo forzado. "No faltarán relatores y no faltarán guionistas posibilistas", advirtió. "Seguramente algunos están pensando que como podía haber sido peor, pues la próxima encuesta del CIS ya nos dará mayoría absoluta en España. Eso probablemente terminará pasando", ironizó.

El aviso sobre Ferraz y Moncloa

García-Page fue especialmente duro con la cúpula del partido al reclamar "empatía" hacia los militantes y cargos que trabajan en los territorios. "No dudo de que en Madrid les duelen los resultados en los ayuntamientos y en los territorios, pero no tengo claro que lo demuestren", señaló. Y añadió una advertencia: "Me gustaría realmente sentir que hay dolor por el resultado en los territorios, porque si el objetivo es mirar para otro lado en espera de que vuelva a sonar la flauta, la flauta de Puigdemont, al precio de que todos los emisarios del mensaje vayan cayendo, evidentemente el destinatario seguirá con los planes".

El barón socialista también quiso contextualizar el crecimiento de formaciones a la izquierda del PSOE, como Adelante Andalucía, como una señal política coherente con su tesis. Ese avance, argumentó, refleja que "el planteamiento apegado al terreno, que ataca de raíz el pacto con la extrema derecha independentista catalana, defiende la igualdad y está en contra de los beneficios y privilegios fiscales" está encontrando respaldo ciudadano. "Son pequeñas lecciones, dentro de una lección más importante", valoró.

Solidaridad con los socialistas andaluces

A pesar de la dureza de su análisis, García-Page quiso distinguir entre la dirección nacional y los militantes y cargos del partido en Andalucía. "A pesar del resultado de ayer, Andalucía y el PSOE de Andalucía es nuestra principal seña de identidad como socialistas en España y lo va a volver a ser, sin duda de ningún tipo", afirmó, en un mensaje que combinó el apoyo explícito a los compañeros andaluces con la crítica velada a quienes, desde su punto de vista, no están leyendo bien la situación.

Se mostró igualmente convencido de que "mucha gente se reencontrará con el proyecto que representaba la socialdemocracia que realmente cambió España, de arriba a abajo", aunque no precisó ni plazos ni condiciones para ese eventual reencuentro.

Sin festejo ante la derrota del PP

Preguntado por el hecho de que el Partido Popular no haya logrado la mayoría absoluta en Andalucía a pesar de doblar al PSOE en porcentaje de votos, García-Page rechazó cualquier alivio o satisfacción. "No voy a celebrar que un partido que nos dobla en resultados no haya alcanzado la mayoría absoluta. No lo voy a celebrar bajo ningún concepto", sentenció.

El presidente castellanomanchego cerró su intervención poniendo el foco en quienes, dentro del PSOE, afrontan citas electorales en el próximo año. "Lo que hay que estar es con la cantidad de compañeros y compañeras que además tienen elecciones dentro de un año, si es que terminan queriendo ser candidatos, y no quieren ser nuevos emisarios de un mensaje que no va dirigido para ellos", concluyó, en una frase que resume su posición: preocupación por las bases, distancia crítica con la cúpula y reivindicación de una socialdemocracia que, a su juicio, perdió el rumbo hace casi dos años.

Caballero: "Un desastre sin paliativos para el PSOE"

La valoración de García-Page no fue la única voz del Ejecutivo castellanomanchego sobre el resultado andaluz. El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, calificó los comicios de "un desastre sin paliativos para el Partido Socialista y una victoria amarga para el Partido Popular", en declaraciones remitidas a los medios con motivo de la inauguración del centro de educación de personas adultas San Blas de Manzanares (Ciudad Real).

Caballero consideró que el resultado obliga a una reflexión en las direcciones nacionales de ambos partidos, pues, a su juicio, tanto el PSOE como el PP "deberían reflexionar sobre su papel y sobre su incapacidad para conectar con la ciudadanía". Aun así, precisó que la situación le "duele especialmente en el caso del PSOE".

El vicepresidente segundo quiso, no obstante, marcar distancia entre el panorama nacional y la realidad autonómica. "Castilla-La Mancha vive alejada de esa situación", afirmó, y atribuyó esa diferencia al liderazgo de García-Page, al que definió como "sólido, transversal y ampliamente aceptado socialmente". En su opinión, el presidente regional "es capaz de aglutinar apoyos de personas de izquierdas y también del ámbito de la derecha porque prioriza el interés de Castilla-La Mancha y de sus ciudadanos".