Page apunta a "los jefes" del PSOE tras filtrarse el Comité de 2016

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en una imagen de archivo durante una entrevista en Cope

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, apuntó este sábado a "los jefes jefes de la organización" del PSOE como posibles autores de la filtración de los vídeos del Comité Federal de 2016, al señalar que ese material solo lo custodiaban "muy pocas personas" de la cúpula del partido, algunas de las cuales se encuentran hoy en prisión o a punto de estarlo.

En la misma entrevista en la cadena COPE, Page reclamó un rechazo "drástico" a los recortes de la nueva Política Agraria Común (PAC) y defendió el modelo de Castilla-La Mancha en incorporación de jóvenes al campo —dos al día en la última década—, donde solo el 12 por ciento de quienes trabajan en el sector tienen menos de 40 años y la media de edad supera los 57.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, apuntó este sábado a "los jefes jefes de la organización" del PSOE como posibles responsables de la filtración de los vídeos del Comité Federal de 2016, publicados por el medio The Objective. García-Page realizó estas declaraciones en una entrevista en la cadena COPE en la que afirmó que "ahí podría estar la primera clave del asunto", dado que ese tipo de material audiovisual "lo tenían muy pocas personas" en su poder y todas ellas pertenecían a la cúpula del partido. "De algún sitio ha tenido que salir la filtración. Algo está pasando para que un documento tan estratégico y reservado, secreto y además peligroso, haya salido a la luz", subrayó.

García-Page no identificó a ninguna persona por su nombre, pero sí precisó que entre quienes custodiaban esas grabaciones "ahora alguno está en la cárcel y otro está a punto". La alusión, en el contexto judicial actual del partido, apuntaba a miembros de la antigua dirección socialista. El presidente castellanomanchego rechazó hacer una lectura meramente interna del asunto: a su juicio, lo que estaba verdaderamente en juego en aquel comité no era solo quién lideraba el PSOE, sino el modelo de partido y sus límites ideológicos.

El trasfondo del Comité Federal

García-Page recordó que en septiembre de 2016 el PSOE atravesaba una crisis interna de primer orden: el partido contaba con solo 84 diputados y la dirección de entonces, enfrentada al entonces secretario general Pedro Sánchez, exploraba acuerdos que una parte significativa de la organización consideraba inaceptables. "No había mayorías; el PSOE podía haber firmado con 84 diputados acuerdos estrafalarios y extrañísimos con toda esa gente", afirmó el barón regional, en alusión implícita a formaciones independentistas y a Bildu.

Según su relato, lo que movilizó a la mayoría del aparato en aquel comité fue precisamente la voluntad de que el PSOE "siguiera manteniéndose en una posición central desde la perspectiva constitucional" y de que el partido fijara un "perímetro y límites" para no pactar con quienes, a su entender, amenazan la unidad territorial. "En ese momento casi todo salió mal, y quizás a lo mejor no podía salir de ninguna otra manera", admitió.

El presidente de Castilla-La Mancha añadió que aquella crisis se resolvió con la abstención del PSOE para permitir la investidura de Mariano Rajoy, un desenlace que calificó como "el pacto que muchos españoles han deseado siempre para intentar evitar los extremos de un lado y de otro". Pero ese acuerdo tampoco resultó duradero: "Todo terminó como el rosario de la aurora y finalmente ganó las primarias Sánchez y estamos donde estamos", concluyó.

Rechazo unánime a los recortes de la PAC

En la misma entrevista, García-Page abordó la negociación europea sobre la nueva Política Agraria Común (PAC) y expresó su confianza en que los gobiernos de la Unión Europea, incluido el de España, adopten una postura de rechazo "drástico" a la propuesta inicial de la Comisión, que implica recortes en las ayudas agrícolas. El presidente subrayó que todas las comunidades autónomas españolas, "de todos los signos políticos", ya respaldaron por unanimidad esa posición de rechazo.

"Hay un claro recorte que se plantea en algunos casos de manera obscena y en otros disimulada, cambiando los conceptos y reorganizando la PAC para de esa manera confundir", denunció García-Page. Destacó que el Parlamento Europeo ya realizó un primer pronunciamiento que calificó de "importante" y que la Comisión ha dado "algunos giros", pero insistió en que el verdadero punto de inflexión es ahora el manifiesto de más de 21 países, impulsado en buena medida por el ministro de Agricultura, Luis Planas, que reclama una revisión profunda de la propuesta.

Castilla-La Mancha y el relevo generacional en el campo

El presidente castellanomanchego puso el foco en una de las preocupaciones centrales que su región trasladó en el Comité de Regiones: el relevo generacional en el sector agrícola. Según los datos que manejó, en la actualidad solo el 12 por ciento de quienes trabajan en el campo tienen menos de 40 años, mientras que la media de edad del agricultor en España ronda los 57 años. "Se está notando, junto con la falta de mano de obra, un creciente problema, además rápido, de abandono por causas vegetativas", advirtió.

Frente a ese diagnóstico, García-Page defendió los resultados de la política seguida en Castilla-La Mancha durante la última década, periodo en el que aseguró que dos jóvenes al día se han incorporado al sector agrícola de la región gracias a ayudas directas, estímulos económicos y una apuesta por los servicios públicos en el medio rural. La comunidad representa, según su versión, la mitad de los jóvenes que se incorporan al campo en toda España. En ese marco, reclamó en Bruselas que la reserva del 10 por ciento prevista en la nueva PAC se destine íntegramente a facilitar esa incorporación de jóvenes agricultores, una medida que considera clave para garantizar la viabilidad del sector a medio plazo.