Núñez (PP) reclama medidas urgentes para blindar el queso manchego

El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, atendiendo a los medios en Valdepeñas (Ciudad Real), tras la reunión con la Denominación de Origen Queso Manchego

El líder del PP de Castilla-La Mancha pide políticas “serias y eficaces” para proteger al queso manchego y al sector primario regional.

Durante una reunión con la DO en Valdepeñas (Ciudad Real), Paco Núñez ha defendido más rentabilidad, estabilidad y apoyo institucional para abrir nuevos mercados y favorecer el relevo generacional en el campo.

El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha reclamado este martes la puesta en marcha de políticas “urgentes y eficaces” para proteger al queso manchego y, en conjunto, al sector primario de la comunidad autónoma, al considerar que se trata de uno de los grandes motores económicos y de imagen de la región. Núñez ha realizado estas declaraciones durante una reunión con la Denominación de Origen Queso Manchego en Valdepeñas (Ciudad Real), donde ha defendido la necesidad de reforzar la competitividad del producto y su capacidad para ganar presencia en mercados nacionales e internacionales.

En ese encuentro, el dirigente popular ha censurado que “con pancartas y soflamas no se ayuda al sector ni a la comercialización del queso manchego”, un mensaje con el que ha contrapuesto la necesidad de gestión y medidas concretas frente a lo que considera una falta de respuestas eficaces por parte de las administraciones. En su argumentación, ha insistido en que el queso manchego representa “uno de los productos bandera del sector primario” y también “uno de los mayores valores económicos y de imagen de la región”.

Núñez ha situado además esta reunión dentro de la estrategia política del PP de Castilla-La Mancha para profundizar en el conocimiento de los problemas de cada ámbito productivo de la comunidad. Según ha expuesto, un partido que aspire a gobernar la región debe conocer con detalle la situación de sus productos más emblemáticos, especialmente de aquellos que sirven para proyectar la imagen de Castilla-La Mancha y abrir oportunidades comerciales fuera de sus fronteras.

Un producto estratégico para la economía regional

Durante su intervención, Núñez ha subrayado que el queso manchego es un producto “absolutamente nuestro”, vinculado de forma directa a la identidad agroalimentaria de Castilla-La Mancha y reconocido, según ha defendido, por su máxima calidad. A su juicio, esa singularidad convierte a este alimento en uno de los mejores exponentes de la región para ganar presencia en mercados tanto nacionales como internacionales.

Esa idea le ha servido para insistir en que la protección del queso manchego no debe entenderse solo como una cuestión sectorial, sino también como una política económica de alcance general. En su planteamiento, apoyar este producto supone contribuir al fortalecimiento de la economía regional, del empleo vinculado a la cadena agroalimentaria, de la competitividad empresarial y de la propia marca Castilla-La Mancha.

El presidente regional del PP ha enmarcado además esta defensa en una visión más amplia del campo castellanomanchego. Ha recordado que la agricultura y la ganadería son fundamentales para Castilla-La Mancha, y ha señalado que el queso manchego es una de sus principales enseñas, tanto por peso económico como por capacidad de representación exterior de la comunidad.

Rentabilidad, jóvenes y nuevos mercados

Entre las prioridades expuestas por Núñez figura la necesidad de garantizar la rentabilidad del producto, un aspecto que ha vinculado directamente con el futuro del campo. A su juicio, sin márgenes suficientes ni seguridad económica será más difícil asegurar el relevo generacional, incorporar a jóvenes a la actividad ganadera y consolidar un tejido productivo capaz de sostenerse a medio y largo plazo.

En la misma línea, ha defendido la conveniencia de mejorar la competitividad de la industria ligada al queso manchego y de ampliar la presencia comercial del producto en nuevos destinos. La apertura de mercados, según trasladó en la reunión, debe ser uno de los grandes objetivos para un sector que combina tradición, valor añadido y capacidad exportadora.

La referencia a los jóvenes y al relevo en las explotaciones ganaderas conecta, además, con uno de los debates recurrentes en el campo regional: la continuidad de la actividad agraria y ganadera en un contexto de costes, competencia y necesidad de modernización. En ese marco, Núñez ha defendido que el impulso al queso manchego debe venir acompañado de un entorno favorable para quienes producen, transforman y comercializan.

Críticas al “socialismo” y a la respuesta institucional

Núñez ha asegurado que el sector necesita “políticas serias y eficaces, gestión y eficiencia” y ha criticado lo que considera una insuficiente respuesta institucional ante los retos del agroalimentario. En ese contexto, ha cargado contra el socialismo, al que ha atribuido ser “el mayor problema” para que el sector agroalimentario pueda crecer, aumentar ventas y mejorar su rentabilidad.

Su discurso ha incidido especialmente en la idea de que las administraciones deben dejar de lado la confrontación retórica y centrarse en generar condiciones útiles para la actividad económica. Para el líder del PP castellanomanchego, el sector precisa estabilidad, confianza y seguridad, tres elementos que, en su opinión, solo pueden venir de gobiernos centrados en la gestión y en la eficacia.

En esa línea, ha reclamado de forma expresa la implicación tanto del Gobierno nacional como del autonómico. Según ha manifestado, ambos niveles de la administración deben contribuir a crear un clima que permita a los productos agroalimentarios de la región “consolidarse y crecer en los mercados”, reforzando así su posición comercial y su capacidad de generación de riqueza.

El queso manchego como emblema de Castilla-La Mancha

La reunión celebrada en Valdepeñas ha servido así para situar al queso manchego en el centro del discurso económico y político del PP regional. Núñez lo ha presentado como un símbolo del sector primario, pero también como una palanca de desarrollo con efectos sobre el empleo, la competitividad y la proyección exterior de Castilla-La Mancha.

Desde esa perspectiva, su mensaje pivota sobre una doble idea: por un lado, la necesidad de proteger un producto ligado a la identidad regional y de alto reconocimiento; por otro, la urgencia de dotar al sector de herramientas que le permitan seguir creciendo en un contexto cada vez más exigente. Todo ello, según trasladó el PP en su nota de prensa, pasa por reforzar la rentabilidad, impulsar la incorporación de nuevas generaciones, apoyar a la industria y facilitar la apertura de nuevos mercados.