La Ley de Farmacia de Castilla-La Mancha suma 8 enmiendas antes de llegar al Pleno

En la imagen un instante de la Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla-La Mancha reunida este martes para debatir las enmiendas a la Ley de Farmacia

La Comisión de Sanidad incorpora cinco enmiendas del PSOE y tres del PP al proyecto de Ley de Ordenación del Servicio Farmacéutico.

El PP critica la tramitación por urgencia y estudia recurrir a la Mesa de las Cortes.

La Comisión de Sanidad de las Cortes de Castilla-La Mancha ha aprobado este martes el dictamen del proyecto de Ley de Ordenación del Servicio Farmacéutico, que llegará al pleno con ocho enmiendas incorporadas —cinco del PSOE y tres del PP— y otras 41 aún vivas para su debate definitivo. El texto, impulsado por el Gobierno regional, continúa así su tramitación parlamentaria en medio de discrepancias entre los grupos, especialmente por el procedimiento de urgencia aplicado.

Durante la sesión, el Grupo Socialista respaldó en comisión las tres enmiendas del Partido Popular finalmente incorporadas, mientras que quedaron pendientes de debate otras propuestas tanto del PP como de Vox. En total, el proyecto mantiene 41 enmiendas que se discutirán en el pleno de las Cortes.

El PSOE también señaló que cuatro enmiendas presentadas por el PP eran idénticas a otras registradas por los socialistas, por lo que quedaron absorbidas. Asimismo, presentó dos enmiendas transaccionales a iniciativas del PP con el objetivo de alcanzar consenso, aunque estas fueron rechazadas por los 'populares', que solicitaron más tiempo para su análisis.

Vox defiende la objeción de conciencia y cambios terminológicos

Por parte de Vox, el diputado Iván Sánchez defendió un total de 12 enmiendas, todas ellas rechazadas en el dictamen con el voto contrario del PSOE.

Entre sus propuestas, destacó la incorporación de garantías para “la objeción de conciencia de los profesionales farmacéuticos”. Sánchez afirmó que es necesario “proteger en todo caso esa libertad de conciencia frente al totalitarismo que pretenda criminalizarles”, en referencia a la dispensación de fármacos “que provocan el aborto” y a “bloqueadores hormonales, de los cuales nunca y por sentido común se debería administrar a menores de edad”.

Además, Vox planteó sustituir el término “ciudadano” por “paciente o usuario” en el articulado, reforzar el concepto de farmacia comunitaria como agente asistencial y promover medidas para favorecer la conciliación, como la modificación del artículo 25 relativo a la presencia y actuación profesional del farmacéutico.

En relación con las enmiendas de otros grupos, Sánchez mostró disposición favorable hacia algunas del PP destinadas a facilitar las relaciones entre médicos y farmacéuticos y a establecer una entrada en vigor progresiva de la norma. Sobre las del PSOE, reconoció que tienen un carácter técnico y que coinciden en una de ellas.

El PP critica la tramitación urgente y plantea una queja formal

El portavoz del Partido Popular en materia sanitaria, Juan Antonio Moreno, presentó 34 enmiendas al proyecto legislativo. Aunque reconoció que el texto supone en gran parte una adecuación a la normativa estatal, consideró que los elementos introducidos por el Ejecutivo autonómico “tienen mucha controversia”.

Moreno centró buena parte de su intervención en criticar la tramitación por urgencia de la ley. Recordó que el plazo de presentación de enmiendas concluyó el pasado 13 de diciembre y aseguró que esta vía “solo obedece a limitar la acción de los grupos de la oposición en beneficio del Gobierno de Emiliano García-Page”. En este sentido, anunció que su grupo está valorando elevar una queja formal a la Mesa de las Cortes.

En cuanto al contenido de sus propuestas, explicó que abordan cuestiones como la comunicación médico-farmacéutico, los establecimientos autorizados para la dispensación de medicamentos veterinarios, la atención farmacéutica en centros penitenciarios, la conciliación familiar, las funciones de la oficina de farmacia, la atención domiciliaria y la jubilación activa.

Entre las enmiendas que, a su juicio, afectan directamente al desarrollo de la ley, subrayó la relativa al modelo de dispensación domiciliaria de fármacos en Castilla-La Mancha, la mejora de la relación médico-farmacéutico y el uso de historiales farmacéuticos para fomentar un uso más eficiente de los recursos sanitarios.

También defendió la enmienda destinada a evitar que la jubilación de los farmacéuticos suponga la caducidad automática de la autorización administrativa, al considerar que la exigencia de un farmacéutico adjunto “contradice el espíritu de la jubilación activa”.

Respecto a las enmiendas de Vox, el PP apoyó una, se abstuvo en cuatro y votó en contra de siete, argumentando que algunas modificaban de forma sustancial el conjunto del texto y requerirían un desarrollo jurídico posterior.

El PSOE defiende la adaptación a la realidad social y territorial

El portavoz socialista, Ángel Tomás Godoy, defendió el proyecto de ley al considerar que adapta la legislación farmacéutica “a la realidad social, territorial y a la normativa actual”.

Entre los aspectos destacados, señaló la ampliación de competencias de la Administración sanitaria para desarrollar programas específicos en materia farmacéutica, lo que permitirá una mayor capacidad de intervención según las necesidades sanitarias y territoriales.

Asimismo, puso en valor la incorporación de una asistencia farmacéutica específica para zonas escasamente pobladas o en riesgo de despoblación, en línea con la estrategia regional frente al reto demográfico.

Godoy explicó que las cinco enmiendas del PSOE han sido trabajadas con el Consejo de Colegios Farmacéuticos de Castilla-La Mancha durante la elaboración de la norma. En relación con el PP, confirmó la aceptación de cuatro de sus enmiendas y la absorción de otras cuatro coincidentes, además de la presentación de transaccionales para buscar “el máximo consenso” y “generar seguridad jurídica”.

No obstante, el Grupo Socialista rechazó otras 22 enmiendas del PP al considerar que, en la mayoría de los casos, la Comunidad Autónoma no tiene competencia para legislar en esas materias.

En cuanto a Vox, Godoy rechazó sus planteamientos y negó que sitúen al usuario en el centro del sistema. A su juicio, sus propuestas tienen “un marcado carácter ideológico” y parten de “una actitud preconcebida”. Sobre la objeción de conciencia, defendió que el texto ya contempla el respeto a este derecho del personal farmacéutico, pero subraya que la atención a los ciudadanos debe garantizarse.

Con el dictamen aprobado en comisión, el proyecto de Ley de Ordenación del Servicio Farmacéutico continuará ahora su tramitación en el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha, donde se debatirán y votarán las 41 enmiendas que permanecen vivas.