martes 16.07.2019

El dolor del prófugo

Aunque lleve, aparentemente, una vida cosmopolita y mundana El Prófugo debe estar atravesando por una etapa de inmenso sufrimiento. Desde la superficie le vemos, hoy en una conferencia, mañana participando en una cena, al otro dando un premio en un festival y al siguiente firmando libros en una feria, ora en Alemania, ora en Bélgica, pero no es necesaria demasiada imaginación para aproximarnos a su intenso padecimiento.

Les dijo a sus compañeros, esa frase histórica -"Mañana, nos vemos en el despacho"- pero a los pocos minutos ya estaba sentado en el interior de un automóvil camino de la frontera francesa. Su inmenso sentido de la responsabilidad le llevó a sacrificarse y renunciar a la gloria de sus compañeros secesionistas, que han pasado por la cárcel y hoy se sientan en el banquillo de los acusados esperando a cuántos años de cárcel van a ser condenados.

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