Opinión

De sumar y restar

Inoportunamente, en el peor momento, cuando la ultraderecha económica y política nos amenaza con un nuevo zarpazo que haga desaparecer definitivamente nuestro estado del bienestar y corrompa una vez más nuestra democracia con los efluvios de sus cloacas, la izquierda española se ha puesto a saldar cuentas (no se sabe bien qué cuentas son) en vez de aplicarse a echar cuentas.

Nadie entiende qué grandes abismos ideológicos o diferencias insalvables en los objetivos políticos pueden justificar esta situación chusca y suicida.

Se comprende que ese abismo exista entre SUMAR y PP, o entre PODEMOS y VOX, pero entre SUMAR y PODEMOS, o entre ambos y MÁS PAÍS, es totalmente incomprensible y literalmente absurdo. De ahí la incomodidad o incluso el enfado de los ciudadanos que apoyan esa opción política (en singular) en la que los matices son minúsculos y ridículos.

Nos jugamos mucho para dar importancia a unas diferencias tan livianas que se las lleva el aire.

Hay quien habla peyorativamente y de forma demagógica de PODEMOS como partido "purista" que exige unos "máximos" y no sabe ceder o negociar. Lo cierto (más allá de esa propaganda sesgada) es que es un partido que además de introducir las primarias en nuestro sistema corrupto, siempre ha trabajado para recuperar unos "mínimos" de dignidad y de justicia que se perdieron de forma acelerada vía corrupción y vía PPSOE.

Ha sido el gran revulsivo reciente de la política española hacia la recuperación de una política de izquierdas o socialdemócrata, en un momento en que el neoliberalismo institucionalizado nos había hecho todo el daño posible y que le fue permitido a dos manos.

Y por eso mismo ha sido también el partido más atacado y de forma más antidemocrática (e ilegal) desde las cloacas "institucionales".

El futuro de la izquierda española no vendrá de que PODEMOS mute hacia no se sabe bien qué posiciones, sino de que el PSOE mute de verdad y definitivamente hacia posiciones políticas que combatan el neoliberalismo y las privatizaciones.

Lo que no suma y sí resta en la izquierda española es un PSOE que no acaba de decidirse a combatir esa corriente ideológica, económica y política que tanto daño nos ha hecho y nos sigue haciendo: el neoliberalismo.

Equivocándose (en mi opinión), Yolanda Díaz ha afirmado que SUMAR no será un fracaso sin PODEMOS. Otros muchos pensamos que no solo será un fracaso electoral o puntual, sino que será un fracaso político que durará lustros.

Imagínense toda esta energía gastada en dividir a la izquierda, empleada en combatir el neoliberalismo y la corrupción (la misma cosa son). ¿A quién puede interesar esta división artificial?

Estamos a tiempo de no desbarrar.

Favorece mucho los intereses y la estrategia de la derecha, que SUMAR confíe en sus únicas fuerzas o que PODEMOS haga lo mismo.

O sumamos con PODEMOS o no podremos SUMAR.

Estos días, y para despejar estas falsas nieblas, he querido volver a ver la película sobre el 15-M del gran director de cine salmantino, Basilio Martín Patino: "Libre te quiero".

Pues eso.

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