jueves 28/10/21

Colegas

Decíamos en un artículo anterior que un rasgo característico y llamativo de nuestra democracia es que la corrupción no pasa factura en las urnas. Es algo así como un invitado crónico de nuestra familia. Un parásito.

Por eso el PP y el PSOE han podido turnarse durante lustros en plan turno tunante en el poder institucional y las puertas giratorias.

Intento entender.

¿Qué es lo que intento entender?

Intento entender por qué en la pantalla de mi televisión aparece Casado amigablemente acompañado de Sarkozy en lo que parece la convención del PP y como dispuestos a dar ambos, ante una audiencia que les escucha con atención, una clase "magistral" de aquello en lo que son "expertos" y dominan.

¿Será esto lo que pretenden con ese porte de catedráticos bien avenidos?

¿Y en qué son expertos?

De Sarkozy sabemos que en marzo fue condenado en su país como corrupto redomado y reincidente, y este jueves (ayer) le cayó otra condena por lo mismo: corrupción obsesiva.

Desde luego "experto" es, y clases magistrales puede dar sobre esta materia.

Además de varias corrupciones que no es el caso describir aquí, fue condenado en su país por el intento de soborno de un juez al que toqueteaba por detrás para que la investigación sobre los actos criminales de su partido no progresara y se quedara, como decimos por aquí, en agua de borrajas.

¿De qué nos suena esto?

¿Dios los cría y ellos se juntan? ¿Hay una Internacional de la corrupción y el crimen de la misma forma que hay una Internacional del neoliberalismo, y quizás por los mismos motivos?

¿Ya no se tapan? ¿Ya no se ocultan? ¿Triunfa la corrupción sin complejos? ¿No les da vergüenza a los dirigentes del PP invitar a un acto, en principio serio como es una convención, a un político reconocidamente corrupto y venal?

El caso es que para acabar de hacer el ridículo, Casado llamó a seguir el ejemplo de Sarkozy (eso es un líder con visión de futuro), y Sarkozy animó al PP a seguir su ejemplo (pensaría para sus adentros: este país es una ganga). Tal para cual.

De Sarkozy sabemos también que fue uno de los que llamó a refundar el capitalismo una vez que se descubrió el nido de delincuencia que constituía la base y fundamento de la "revolución" neoliberal. Recuerden la estafa financiera y global de 2008 y el austericidio subsiguiente.

Más le habría válido -pensamos- reformarse o refundarse a si mismo.

Confirmado que entre nosotros no pasa factura la corrupción y es una especie de quiste, lo notable es que tampoco pasa factura la corrupción de otros países, que aquí es bien acogida, casi con honores. Lo que otros países rechazan (por pura vergüenza), aquí se premia.

¡Qué cosas hay que ver!

Aparte de Ayuso (es broma) ¿hay alguien más que piense en el PP? Lo dicho: intento entender, pero lo cierto es que no lo consigo.

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