Ayuso y Donald Trump
No afirmo que Ayuso y Donald Trump constituyan un binomio semejante al de Marx y Engels, pero su sintonía gemelar nos aconseja colocarlos en un mismo fotograma histórico. Aunque por supuesto con desigual trascendencia (de momento) en la historia de nuestros desastres. Entre otras cosas porque el poder que ejerce cada uno de ellos es muy diferente, siendo su vocación para el disparate la misma.
Ayuso y Donald Trump son en cualquier caso como la cruz y la cara de una misma moneda. Que es la moneda corriente de nuestra época.
Conviene tener presente por tanto que el hecho más revelador y relevante en la política española actual es que Ayuso es la figura más influyente y poderosa en el PP de este momento, y al mismo tiempo es una trumpiana fanática, muy servicial con la causa MAGA, que es una causa expansionista e imperialista que trata a Europa (y por tanto a España) como colonia.
Cada vez más el PP de hoy se despliega ante nosotros según el "modelo Ayuso", o sea, según el "modelo Trump", y esa evidencia tan notable marca no solo el futuro de este partido sino las expectativas de muchos españoles. Unas expectativas temerosas.
De ahí que los repetidos cálculos de la derecha en cuanto a su inminente llegada al poder, tengan serias dificultades para concretarse. La razón es que para muchos españoles esas expectativas no solo carecen de atractivo, sino que inducen al miedo.
A partir de la constatación de un PP made in Ayuso, seguidora ciega de Trump, podemos hilar argumentos y especulaciones sobre lo que hemos de esperar de esta formación política en un futuro más o menos inmediato, pero no podremos decir que no estábamos avisados. El trumpismo es al día de hoy suficientemente conocido, y en la misma medida denostado y temido.
Así como el pasado del PP, lleno de corrupción y decisiones nefastas, es conocido por todos los españoles y ciertamente es lamentable, su futuro al día de hoy es más que previsible y nos ha sido anunciado. Y ese futuro se llama trumpismo, vía Ayuso.
No menos importante para nuestras expectativas de futuro es que esta política no se siente forzada a una alianza con VOX, sino que refleja en cada uno de sus actos una sintonía plena, ideológica y política, con este partido extremista. Acude a esa alianza de forma completamente natural y sin complejos.
Ayuso no "cae" en ese polo extremista definido por VOX y la extrema derecha, sino que concurre a él de forma gozosa y voluntaria para llevar a cabo un mismo plan.
Ayuso es la política que mejor define la fórmula PPVOX.
Por otra parte la relación de Ayuso con la corrupción y los bulos es también conocida, cercana, y muy intensa, en la estela de su maestro americano Donald Trump. Y en cuanto a su sensibilidad o comprensión de los problemas sociales, es literalmente nula y esto ya lo ha demostrado siempre que se le ha ofrecido la ocasión. Por ejemplo durante la pandemia COVID. Lo mismo hizo Trump.
Comparten ambos -Trump y Ayuso- un modelo de pensamiento tan disparatado y extremista que ante un riesgo serio y vital para la población (pandemia, dana..) anteponen siempre la marcha del negocio a la vida de las personas. Parece siniestro pero es muy real.
Es dudoso que Feijóo actúe como contrapeso de esta corriente extremista, y más bien aparece como comodín transitorio, anunciador de la nueva líder. Es Feijóo quien abre el camino para la llegada del trumpismo a nuestro país, con todo lo que eso representa para España y para el proyecto europeo.
En cuanto a las prendas personales de Feijóo como candidato, aparte de esa facilidad para escorarse a la ultraderecha, es el uso de la mentira lo que más sobresale en él. Y esto se ha puesto de manifiesto de manera más cruda durante la crisis de la dana valenciana, que aún tiene mucho recorrido judicial por delante. Esa mentira persistente referida a sucesos trágicos (ya ocurrió en el pasado con otras tragedias), solo puede compadecerse con una insensibilidad social tan marcada como la de Ayuso y Donald Trump. O sea, con un desprecio absoluto a las víctimas y sus familiares como nos recuerda lo ocurrido con las residencias de ancianos en Madrid.
En un mitin Feijóo dijo a los suyos que si mentía que le echaran del gobierno (¿?), o incluso del partido.
En el gobierno no está, pero en el partido sigue, anunciando la buena nueva de la llegada del trumpismo a nuestro país.