Opinión

Los silentes

La tentación es preguntarse qué pensará Pedro Sánchez del manifiesto firmado por juristas, periodistas, ex ministros socialistas y de UCD, sindicalistas, etc. hasta llegar a 255. Un manifiesto en el que se advierte del deterioro de nuestro engranaje constitucional a cuenta de las decisiones que viene adoptando el Gobierno como, por ejemplo, modificar por las bravas el Código Penal o intentar modificar el método de elección de los magistrados del Tribunal Constitucional.

Recuerdan los abajo firmantes, entre los que se encuentra Elisa Nuez, Clemente Auger, Juan Luis Cebrián, Miguel Ángel Aguilar, Carlos Bastarreche, Gorka Mainero, Fernando Savater, Andrés Trapiello, Felix de Azua, Ovejero… que se está produciendo un “vaciamiento” de los principios y reglas constitucionales y que esto puede dar lugar a que nuestro país termine en un régimen “iliberal” con todo lo que eso supondría.

También hacen un llamamiento a los “silentes” sobre todo a los socialistas silentes que son quienes en definitiva están dando luz verde a Pedro Sánchez para que cada vez tenga un comportamiento más autocrático.

Y como comenzaba este artículo planteando qué pensará Pedro Sánchez de esta reflexión firmada y asumida por personas cuyo compromiso con la democracia ha sido constante, caigo en la tentación de responder a mi pregunta. Creo, y siento creerlo así, que a Sánchez le dará igual porque habrá, de entre los suyos, quien se haya apresurado a decirle que este manifiesto es una rabieta de gente que tuvo relevancia política y social en el pasado, y que tanto da lo que puedan pensar y decir en el presente.

Sin embargo, este manifiesto es el reflejo del profundo estupor y malestar de muchos votantes socialistas por la manera de gobernar de Pedro Sánchez, por cómo ha ido arrinconando los principios socialistas que eran de compromiso absoluto con la Constitución, y lo ha hecho para gobernar con el apoyo de quienes no solo han pretendido derogar la Constitución proclamando una República, si no que no ocultan que quieren acabar con todo lo construido hasta ahora y cuya base es la Carta Magna. Sí, este manifiesto es la punta del iceberg del malestar y descontento de tantos y tantos votantes socialistas que no logran reconocer a este nuevo PSOE.

Pero los dioses ciegan a los hombres que quieren perder y me temo que tanto Pedro Sánchez como la mayoría de los miembros de su gobierno están convencidos de que este manifiesto no va a ninguna parte, incluso puede que se crean que están haciendo las cosas bien que ya es mucho creer.

Lo he escrito en otras ocasiones: este no es el PSOE al que han venido votando millones de españoles porque representaba el “cambio” y el respeto a la Constitución, este es otro partido, el de Pedro Sánchez, cuyo proyecto de fondo no es otro que el estar en el poder. ¿Se atreverán los silentes a dejar de serlo?

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