lunes 6/12/21

Broches Gastronómicos

Broches Gastronómicos: una puesta en valor de Castilla-La Mancha

Con la concesión de estos ‘Broches gastronómicos’, por parte de la Academia de Gastronomía de CLM, cuyo acto de entrega tendrá lugar este viernes, 26 de noviembre, en la Capilla de San Bernardo, de la localidad toledana de Oropesa (Toledo), y que contará con la presencia del Presidente de la Junta de CLM, Emiliano García-Page Sánchez, entre otras muchas personalidades del mundo de la política, la cultura, el sector hostelero y agroalimentario, así como de la economía y otros representantes sociales de diversos sectores de población, la Academia de Gastronomía de CLM quiere poner su granito de arena para ayudar, en la medida de sus posibilidades, a promocionar y dar valor a aquellas empresas rurales, especialmente familiares, que se esfuerzan a diario por mantener vivas las tradiciones gastronómicas que dan identidad a la región.

Saber premiar a quienes se distinguen por su trabajo ejemplar dentro de nuestro tejido social es un gesto que demuestra la inteligencia de esas sociedades que se ponen de acuerdo para reconocer a los mejores. Un pueblo que sabe premiar tiene muy presente su autoestima como tal. Se abre hoy, con mucha fuerza y con deseos sinceros de continuidad, una página de la historia de nuestra región que, sin lugar a duda, quedará escrita como una aportación dotada del peso específico del que Castilla-La Mancha puede presumir sin ambages. Y ello es así porque la idea que hoy nos reúne es precisamente la de la generosidad entendida en sentido de reciprocidad. Crear los Broches Gastronómicos del Medio Rural responde a la necesidad de reconocer la generosidad de tantos y tantos restaurantes que mantienen la esencia gastronómica de nuestra región a través de la defensa de nuestros productos, del fomento de nuestras recetas, de mantener lo más profundo de nuestras tradiciones culinarias, de la defensa de nuestros productos, del trabajo necesario para imprimir la identidad castellano-manchega en la mesa. Restaurantes, muchos de ellos, que se encuentran en zonas sometidas a la parte más áspera de la tendencia demográfica, lo cual tiene como consecuencia directa la despoblación del medio rural.

Desde la Academia de Gastronomía de Castilla-La Mancha comprendimos que era una tarea imprescindible poner en valor esta realidad demográfica en su vertiente gastronómica. Y no solo en lo netamente gastronómico, sino en el conjunto de esferas que conlleva necesariamente aparejadas, como son el turismo, la economía circular, el desarrollo sostenible, la puesta en valor de los sectores primario y secundario y el incentivo empresarial al pequeño y mediano empresario, con especial atención al empresario del mundo rural, al empresario familiar y al joven emprendedor. Para ello, pudimos contar con la reciente legislación en materia de despoblación aprobada este año por unanimidad de todos los grupos políticos que componen las Cortes Regionales, que ha sido la primera espita de un gran proyecto que debe implicar a la sociedad civil en su conjunto. Así las cosas, la Academia comprendió que, como entidad integrada en esa sociedad civil desde la posición peculiar de ser una Corporación de Derecho Público y carácter consultivo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, no podía quedarse de brazos cruzados ante la posibilidad que se nos brindaba de abordar un reto tan apasionante y ante la petición que el contexto social nos hacía de responder a la situación cada vez más compleja que está atravesando el medio rural.

Los Broches Gastronómicos del Medio Rural pretenden ser un homenaje y un reconocimiento a esa tenacidad, a ese esfuerzo, a esa capacidad de mantener día tras día las ganas de hacer región en cada plato y en cada copa de vino. Tenemos un acervo gastronómico de gran calidad que no siempre sabemos vender. La cocina de Castilla-La Mancha es contundente, recia y humilde por su propio origen, elaborada con productos locales, asequibles que, durante muchas generaciones, la gente de la tierra ha sabido combinar hasta crear una cocina con una fuerte personalidad y carácter. Y nuestros premiados de hoy son referentes humanos de esta realidad, de cómo se hace patria mediante el buen yantar. Por eso, el objeto simbólico que materializa este premio tenía ser necesariamente una representación artística del mundo rural. El Broche Gastronómico del Medio Rural de Castilla-La Mancha ha sido diseñado para distinguir a todos aquellos restaurantes situados en zonas escasamente pobladas o en zonas de riesgo de despoblación que, con un empeño excepcional, ofrecen platos que compendian la gastronomía de Castilla-La Mancha y dan a conocer las obras maestras culinarias del medio rural que sus gentes han atesorado y preservado a lo largo de los años.

Castilla-La Mancha pasa por un momento que puede ser apasionante si sabemos aprovecharlo. Creo profundamente en la idea de que la gastronomía es y debe ser un vínculo entre castellano-manchegos y un referente que nos identifica en España y en el mundo. Y me parece que hoy es un día especialmente hecho para sentirnos orgullosamente castellano-manchegos. No obstante, la clave del auténtico éxito en el fomento de nuestra gastronomía consiste en no dejar que el talento se vaya para no tener que esforzarnos en recuperarlo. Solo así podremos tener claro que la gastronomía regional, en su elemento humano, tendrá nítidamente diferenciada la firma de nuestra Región, que no es otra que la de Castilla-La Mancha.

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