domingo 07.06.2020

Otros pactos de Moncloa

Todos estamos de acuerdo en que hay que remar juntos para salir de esta crisis que va a ser profunda y larga. Hay decenas de miles de profesionales que no han necesitado que los obligaran a nada: están siendo no solo imprescindibles, sino ejemplares hasta límites difícilmente expresables y han dicho que la unión es indispensable en la crisis... y también después de la crisis. Médicos, personal sanitario, personal auxiliar, policía, militares, bomberos, transportistas, repartidores, jueces, abogados, personal de los juzgados, dependientes de las farmacias y de los supermercados, taxistas, conductores de autobuses, personal de limpieza, técnicos que están manteniendo las infraestructuras básicas del país merecen un aplauso, desde luego, pero también exigen que los gobernantes hagan algo más, dejen de pelearse entre sí y afronten los problemas juntos de verdad, es decir, consensuando las medidas, aprobando un plan común, olvidando los sectarismos y dejando para mañana, una vez superada la crisis, los planteamientos partidistas. Unión y responsabilidad, sin duda, pero compartiendo también las decisiones. Este no es un problema solo del Gobierno ni que pueda resolver solo el Gobierno. Todos se necesitan, todos nos necesitamos.

Hace unos años, el filósofo francés Paul Ricoeur decía que "la democracia es débil: falta sentido cívico". Hoy las sociedades actuales están demostrando que sí que hay sentido cívico, ahora tienen que demostrarlo los políticos, que siguen yendo muchos kilómetros por detrás de los ciudadanos. Falta responsabilidad, falta autocrítica, falta decencia y faltan comportamientos éticos y morales y sobran partidismos. "Emilio Lledó decía que "España necesita políticos decentes" y, lamentablemente, con algunas excepciones, sigue siendo una carencia decisiva.

No sé si los políticos van a aprender las lecciones de esta crisis y van a ser capaces de elevar el nivel hasta encontrarse con la altura que están demostrado los ciudadanos. Nada va a ser igual que antes. La crisis va a hacer crecer el nivel de desigualdad existente y eso supone un grave peligro para la democracia. Hay que hacer lo imposible para proteger a los más vulnerables y eso exige medidas valientes y de fondo. Pero, lo repito una vez más, consensuadas con todos o casi todos los partidos. No impuestas por un Gobierno débil.

Muchos expertos opinan que las medidas aprobadas hasta ahora son, además de tardías, insuficientes. La cifra de los 200.000 millones para proteger a las familias, empresas y familiares no son tales. La mitad las debe aportar el sector privado con el que el Gobierno ha hablado. Las ayudas a los autónomos son insuficientes y no se han debatido con ellos. Facilitar la liquidez es indispensable, pero no soluciona el problema. Los despidos van a ser millonarios, pero hay que proteger el tejido empresarial que es el único que crea empleo. La crisis será larga y la recuperación, también. ¿No es posible que el Gobierno, además de pedir apoyo y unión a la oposición, negocie con ella las medidas para reconstruir el país? Con ella y con los agentes sociales. Es el momento de otro Pacto de La Moncloa. Con el espíritu de entonces, con el debate de entonces, con la generosidad de entonces.

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