¿Dónde están los sindicatos?

El sindicato de Maquinistas de Renfe ha convocado una huelga, tras la tragedia de Adamuz y el accidente de Gélida. Y podrían sumar a los motivos la situación de las cercanías en Cataluña, paradas por la imposibilidad de garantizar la seguridad y el funcionamiento básico diario. A estas decisiones ha respondido el ministro Puente, diciendo que lo hacen por su estado de ánimo y confiando en que "baje el suflé emocional". Pero ¿saben ustedes cuáles son los sindicatos mayoritarios en Renfe? Se lo imaginan, ¿verdad? Entre UGT y Comisiones Obreras representan el 60 por ciento del total. ¿Qué medidas han tomado ambos sindicatos tras la catástrofe de Adamuz, tras confirmarse casi con plena seguridad que el problema ha sido el mantenimiento de las vías, tras todos los escándalos en Adif y en el Ministerio de Transportes y las denuncias reiteradas por los maquinistas por el mal estado de las vías? Pues se reunirán este lunes para ver si apoyan la huelga convocada por el Sindicato de Maquinistas. Fuentes de Comisiones han dicho que, decida lo que decida el Comité Nacional de Empresa, la propuesta tiene que pasar por su Consejo. El Comité de Adif se ha limitado a enviar dos cartas a la dirección para que se reconozca "la profesionalidad de la plantilla" y se controle "la presión a la que se están viendo sometidos" y por 10 votos a 3 ha rechazado convocar movilizaciones.

¿Saben ustedes las noticias que aparecen hoy en la home de Comisiones Obreras? La reivindicación "desde China" de la "necesidad de reforzar los lazos sindicales internacionales, la necesidad de que "Europa proteja a su población y el tejido productivo", "el sindicalismo de Minneapolis se planta contra la represión y el racismo" y la petición de excluir a los caseros con más de dos viviendas en alquiler de la bonificación del IRPF. Cómo se lo cuento. ¿Saben lo que pidió el líder de UGT en un desayuno informativo el pasado 8 de enero? Se lo cuento de acuerdo con la noticia de la agencia EFE: que el Gobierno apruebe los cambios en el control horario y el SMI o no firmará ningún pacto más, la reforma del despido con o sin la patronal y financiar la negociación colectiva por ley. Y lo reclama "en un país que tiene un sector público transferido a la empresa privada". Supongo que se refiere al mantenimiento de las vías ferroviarias y otros servicios, entre ellos el control de los resultados, que ni el Ministerio de Transportes ni Renfe ni Adif son capaces de hacer y lo tienen subcontratado con empresas privadas.

Creo en el papel constitucional de los sindicatos y en su necesidad para la defensa de los derechos de los trabajadores. Pero ¿dónde están hoy los sindicatos tras las tragedias ferroviarias y la degradación y corrupción en Renfe y de Adif? ¿O de Correos? ¿Qué han hecho ante las corrupciones en el Ministerio de Transportes, las colocaciones a dedo de amigas del ministro en Renfe, Adif y otras empresas públicas, en las adjudicaciones irregulares a empresas a cambio de comisiones? ¿A quién defienden con su silencio y su complicidad? Los sindicatos no sólo están desaparecidos y domesticados por este Gobierno, sino que están ausentes en las últimas crisis. Lo estuvieron en la pandemia, en la Dana -salvo en las manifestaciones contra Mazón y el Partido Popular-, en el apagón y ahora en la tragedia ferroviaria. Están ausentes en los graves problemas de la vivienda, de la inflación, del crecimiento de la pobreza y de la desigualdad, de la degradación de la educación pública y de la sanidad -salvo cuando hay que criticar o manifestarse contra Ayuso-, en el desguace de la justicia, en el mal trato a los funcionarios y a los autónomos, en la inasumible temporalidad en la función pública, en la mala calidad legislativa, en la negociación con los empresarios o en el uso y abuso de las instituciones y empresas públicas por el partido que gobierna.

Los sindicatos, sin relevo generacional en su cúspide, callan ante todo, se han vendido al Gobierno por un puñado de monedas y han dimitido de sus funciones constitucionales y sociales y de sus responsabilidades. No me imagino cómo estarían las calles y el clima social si todo estos que ha pasado en los últimos días, meses o años hubiera sucedido con un Gobierno del PP. O, peor aún, con un Gobierno del PP y Vox. Ande yo caliente...