viernes 17/9/21

Los dineros de Bruselas

¡Por fin una buena noticia¡ Está en puertas la primera partida de dinero procedente de los Fondos Europeos de ayuda para hacer frente a la crisis económica y social provocada por la pandemia. 150.000 millones de los cuales 81.000 serán subvenciones directas. Es mucho dinero que bien destinado debería ser la palanca para levantar nuestra maltrecha economía, crear nuevos empleos y ayudas para rescatar empresas en situación desesperada.

La Unión Europea actúa como nunca antes lo hizo. El dinero es fruto de la solidaridad del conjunto de los países asociados. Por eso debe quedar claro desde el primer momento que el dinero no es de Pedro Sánchez. Quiero decir con esto que sería una faena intolerable que desde el Gobierno se hiciera uso de la ayuda europea con criterio partidista. Bruselas dispone de un mecanismo para controlar el destino de las ayudas. Es una garantía visto que falta en España una autoridad independiente encargada de la coordinación de las ayudas.

Por contraste con la crisis del 2008 en la que los prestamos procedentes de Bruselas se los tragaron los bancos se habla y es buen decirlo que estamos ante una posibilidad histórica de utilizar los miles de millones que recibiremos a lo largo de los próximos años para llevar a cabo las reformas que permitan transformar la estructura económica de nuestro país. Puesto que las reformas pendientes afectarían desde la normativa laboral a las pensiones pasando por el modelo de producción industrial, será deseable -por no decir imprescindible- contar con el mayor consenso social posible. Gobierno y oposición, sindicatos y patronal. Concordia es palabra de moda. Pero pese a su demostrado poder taumatúrgico las palabras por sí solas no modifican la realidad.

El conflicto provocado por los separatistas catalanes y la decisión de Pedro Sánchez de atar su destino a la concesión de los indultos a los presos condenados por sedición, al tiempo que ha embarrado el debate político dificulta la posibilidad de enfriar la tensión con la oposición. Aún así, situando por encima de cualquier otro interés los intereses de España, tengo para mí que Pablo Casado debería tender la mano para alcanzar un acuerdo sobre el destino de los dineros que vamos a recibir de Bruselas.

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