Opinión

No es odio al extranjero, es odio al pobre

Lo que nadie creíamos que fueran capaces de hacer, finalmente lo han hecho. El Partido Popular de Recas ha forzado a Mensajeros de la Paz ...

Lo que nadie creíamos que fueran capaces de hacer, finalmente lo han hecho. El Partido Popular de Recas ha forzado a Mensajeros de la Paz a cerrar el comedor social que había instalado en el pueblo, hace ya algunos años. ¿El motivo? El mismo que inunda los medios desde hace un tiempo: Racismo, Fascismo y Xenofobia. Odio al pobre.

Esta "joven y valiente" alcaldesa, que abre por méritos propios la segunda temporada de Ideas Reordenadas, pasará a la historia del país como la mayor vergüenza política y social en la historia de los ayuntamientos desde el 78, inspirada en su compañero Xavier García Albiol, que "limpiaba Badalona" de pobres (no de extranjeros, porque extranjero también es el jeque árabe que llega con su ferrari y su cartera llena de petrodólares, y a ese nunca le expulsan).

Al mismo tiempo, vemos cómo la hipócrita Unión Europea llora por los refugiados de Siria, que huyen de un conflicto generado por la propia UE y sus aliados al otro lado del charco, EEUU. Este es el precio que están dispuesto a pagar algunos a cambio de mover ficha en su geopolítica, de controlar una región que no se pliega ante los intereses de la OTAN, y a quien destruyen con las “manos limpias” financiando grupos terroristas de la zona para derribar gobiernos elegidos democráticamente.

No lloran tanto los gobiernos europeos cuando miles de personas sufren daños terribles en Ceuta y Melilla, cuando miles mueren en las aguas del Mediterráneo, y que también huyen de las guerras, el hambre y la desolación en África. ¿Por qué esa distinción entre refugiados y el resto de migrantes? ¿Quién expone a su familia a la posibilidad de la muerte por nada?

Nadie pone problemas a los extranjeros con la cartera llena. Ni la Europa hipócrita, ni la alcaldesa de Recas. Pero sí al pobre, migrante o no, a quienes Laura Fernández Díaz quiere despojar de lo poco que ahora mismo pueden tener: Una comida al día, como mínimo, para sus hijos. La gente como ella es una vergüenza para el pueblo, y una vergüenza para la humanidad.

A las y los hipócritas, a las Laura Fernández Díaz que se extienden por toda Europa, espero que el tiempo te devuelva todo el dolor y los problemas que has provocado a estas familias que no tienen nada.

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