Opinión

El roto de VOX

Ha sido una amplia entrevista en el diario ABC, en la que cuestiona la democracia interna de VOX, la gota que ha colmado un vaso que desde hace tiempo estaba a punto de rebosar. Y ha rebosado. Macarena Olona, hasta hace no mucho tiempo, una vip de VOX ha sido expulsada del partido. El término utilizado es que se rompen relaciones que es exactamente lo mismo.

Estos asuntos nunca resultan irrelevantes para ningún partido y mucho menos para un partido que aún siendo, a día de hoy, la tercera fuerza política de España, no deja de ser un partido pequeño en relación al PSOE y al PP. Si algo no se perdona a la hora de acudir a las urnas es la división interna, la percepción de división y, con toda seguridad, lo acontecido tendrá su precio en las urnas y es precio se ha empezado a cobrar en las elecciones andaluzas y sus resultados.

En torno a Macarena Olona y desde las elecciones andaluzas, se ha extendido un manto de misterio. Nadie, hasta donde se sabe, ha cuestionado sus problemas de salud pero esta circunstancia es, probablemente, el elemento de menor importancia para llegar al desenlace que ayer conocimos. Olona ha tenido un comportamiento de difícil comprensión para propios y extraños.

No se sabe a ciencia cierta si todo se resume a qué quiso volver a Madrid y no le dejaron, si se trataba de un reencuentro consigo misma. No se sabe bien... Lo que sí es obvio es que en política no se pueden hacer piruetas que nadie entiende. No se puede hablar con medias palabras, introduciendo un supuesto misterio que solo sirve para el desconcierto y para los no expertos en VOX, como es mi caso, nos basta con apelar a los principios generales de la política para poder afirmar, con escaso riesgo de error, que VOX bien podría estar entrando en una cuesta abajo a la que también contribuye él vicepresidente de Castilla y León que, sin competencias concretas, está haciendo pasar más de un mal rato a su presidente, el señor Mañueco.

No pinta bien esa coalición y mal haría el presidente de CyL dejar pasar por alto las innecesarias y estériles estridencias de su número dos. Habrá que estar a la espera de la reacción de Macarena Olona, sin descartar que caiga en la tentación de liderar un nuevo partido que no se bien en dónde pueda caber, pero mal haría VOX si creyera ni por un segundo que con el anuncio de ruptura de relaciones con la que fue portavoz en el Congreso, la historia se ha acabado. En política cualquier movimiento por leve que sea tiene sus consecuencias y es lo que tiene que abordar el partido de Abascal aunque no de manera prioritaria.

Lo prioritario para VOX es abandonar radicalidades un tanto inútiles, dejar a un lado posicionamientos extremos y olvidarse del temor a parecerse al PP, porque si no lo hacen sus dirigentes lo harán los votantes. Cuando el mundo no está en condiciones de afirmar de manera taxativa que no vamos a vivir un ataque nuclear es como de risa que en España la noticia sea que VOX rompe relaciones con Macarena Olona. En el PP silencio pero no tristeza. Hoy VOX ya cotiza a la baja.

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