Opinión

¡Enhorabuena a los premiados!

El Gobierno, gracias a una pregunta parlamentaria del PP, se ha visto obligado a revelar por fin la lista de los 100 primeros beneficiarios de los fondos europeos. Hace mes y medio que tendría que haberla remitido a Bruselas como han hecho la mayoría de los países y como estaba fijado. De hecho, debería haberlo hecho cada seis meses y nunca lo hizo. El oscurantismo con que se ha llevado este asunto, pasándose la pelota entre Economía y Hacienda y en medio de las continuas protestas de los empresarios, hacía sospechar que no se estaban ejecutando en tiempo y forma y que quizás el escaso dinero ejecutado con relación a lo recibido estaba cayendo las manos en que se ha revelado ahora que ha caído. La realidad es, aunque no sorprenda, apenas el 40% del dinero recibido ha ido a parar al sector privado. Así que el 60% de los mayores receptores de dinero europeo son del sector público que se han llevado el 80% del dinero. En concreto y en cabeza, Adif que habría recibido 5.100 millones. La lista deja al descubierto que el 30% de los 100 perceptores son entidades locales, el 23% entidades públicas, el 3% ministerios, el 1% centros de investigación y otro 1% Comunidades Autónomas. En total, el 88% del dinero que, según cuenta ‘Vozpopuli’ se ha intentado camuflar desagregando la lista en filiales, empresas y entidades subsidiarias.

Según estos mismos datos aportados por el ministerio dirigido por Calviño, apenas el 40% del dinero recibido ha ido a empresas privadas. En cabeza Power Holdco Spain con 97,5 millones y 14 puestos más abajo Mercedes Benz con 55,2 millones. No hay ninguna del IBEX y se aprecia claramente que no se han cumplido los claros objetivos para lo que fueron creados estos fondos y que no eran otros que ayudar a las empresas a mitigar las repercusiones económicas y sociales que dejó la pandemia de Covid o la digitalización de las Pymes. Tampoco por los datos de la propia Comisión Europea según los cuales sólo se ha logrado ejecutar el 25% de los 37.000 millones recibidos hasta ahora. Está claro que el Gobierno ha desaprovechado una oportunidad de oro para modernizar el tejido productivo de España y que la Unión Europea con este asunto ha mirado para otro lado y dejado hacer. De nada valió, al menos de momento, la denuncia de la presidenta de la Comisión de Control Presupuestario del Parlamento Europeo. En su visita a España hace ya casi un año preguntó alto y claro sobre dónde estaba el dinero y creo que la pregunta sigue vigente.

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