Miércoles 24.04.2019
La Opinión de
Luis del Val Periodista y escritor español

Si tuvieran poder absoluto...

A medida que avanza a por el Tribunal Supremo el variado desfile de testigos y acusados, estremece imaginar lo...

El dolor del prófugo

Aunque lleve, aparentemente, una vida cosmopolita y mundana El Prófugo debe estar atravesando por una etapa de inmenso sufrimiento....

Decretar y excretar

Los Comités de Defensa de la República (que nunca existió) han viajado hasta Vinaroz, pero no han viajado solos, sino acompañados de una...

El boticario coherente

Hace poco más de cinco años, Palma de Mallorca fue el escenario de una manifestación que reunió a más de 80.000 personas en protesta por...

Un tío en Washington

No es que Torra se marchara a Washington, porque hubieran detenido a su sobrino, sino que, estando en Washington, la Policía detuvo a su...

Perder el tiempo

Uno de los aspectos que más encocora al pagador de impuestos es la manera lastimosa en la que pierden el tiempo y amargan la vida del...

Carmen Calvo y la normalidad

De vez en cuando, necesitamos a personas que nos salven de la confusión, y poder observar la actualidad con esa objetividad de la que es...

Dolores diferentes

Dolores de Cospedal ha dimitido de sus cargos en el Partido, pero Dolores Delgado, la mentirosa ministra de Justicia, que engañó al...

Vivos y muertos

Está resultando muy viva esta semana dedicada a los muertos, gracias a la insólita resurrección de Franco llevada a cabo por este...

CNMC: un nuevo censor

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC para ahorrarnos espacio) parece que se ha erigido en un nuevo censor, y es...

Sindicato de putas

La vicepresidenta del Gobierno dijo que la prostitución no era el oficio más antiguo del mundo, sino la esclavitud más antigua de la...

De tumbas y revoluciones

El 21 de enero de 1793, casi cuatro años después de haberse iniciado la Revolución Francesa, era decapitado Luis XVI, mientras seguía el...
Artículo destacado

A pensionazo limpio

Todavía recuerdo aquellos tiempos, no tan lejanos, cuando el PP y el PSOE se echaban en cara mutuamente el cadáver de un policía, de un funcionario civil o de un militar, mientras la sangre de la víctima estaba todavía fresca. Aquella trifulca era tan grosera, tan pútrida y tan vergonzosa, que alguien se debió dar cuenta de que estaban cayendo en la autodenigración y establecieron un pacto.…
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