La vida sin oficio ni beneficio de Prenda y sus secuaces: en libertad pero con las fiestas 'prohibidas'

La orden parte de su entorno más cercano para no dar "escándalos". Ninguno de ellos, a excepción del peluquero, tiene visos de poder trabajar

La vida sin oficio ni beneficio de Prenda y sus secuaces: en libertad pero con las fiestas 'prohibidas' - EL ESPAÑOL
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Según informa Brais Cedeira en EL ESPAÑOL, aparecieron a cuentagotas, repeinados y calzando náuticos convenientemente abrillantados. Una nube de periodistas rodeó a cada uno de los miembros de‘La Manada’ desde su llegada a las puertas de los juzgados de Sevilla hasta su salida. Todos fueron a fichar, como se conoce comúnmente al hecho de comparecer en los juzgados varias veces a la semana por orden del tribunal. Durante los próximos tres meses, los miembros de ‘La Manada’ tendrán que repetir ese paseíllo tres veces por semana. El resto del tiempo, presumiblemente, estarán encerrados en sus respectivas casas del barrio sevillano de Amate, donde estos días ya están recibiendo las primeras visitas de algunos de sus más allegados.

Tienen tres meses, todo el verano por delante, hasta que, presumiblemente en septiembre, se conozca el veredicto del Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Hace dos años que entraron en prisión y hace dos meses que se conoció la sentencia en primera instancia de la Audiencia Provincial de Navarra. Ahora están en la calle y con tres meses por delante en los que esperarán al veredicto.

Durante los meses que quedan hasta que se conozca la sentencia del alto tribunal navarro, es bastante probable que los cinco miembros de ‘La Manada’ no recuperen sus respectivas profesiones. Los suyos les recomiendan que no salgan de casa, que no se dejen ver demasiado y que no acudan a ningún tipo de fiesta. José Ángel Prenda, Ángel Boza, Jesús Escudero, Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo esperarán rodeados de los suyos el veredicto final de septiembre. El que decidirá si siguen en la calle o vuelven a la cárcel. Entre tanto, su vida será la de cinco jóvenes condenados por abusos sexuales sin oficio ni beneficio.

José Ángel Prenda (1989). también conocido como Joselito el gordoEs el primero que contacta con la joven en la plaza del Castillo la noche en que ocurrieron los hechos. El Juzgado de lo Penal número 4 de Huelva lo condenó a dos años de cárcel en septiembre de 2011 por un delito de robo con fuerza cometido en 2009.

Cuando entró en prisión, Prenda se encontraba en el paro. Antes de entrar ayudaba a arreglar bombonas de oxígeno a un amigo del barrio, pero no se le conocía trabajo. Ahora cuando salga no podrá seguir cobrando el paro porque ya ha pasado el máximo de dos años.

Su responsabilidad en los hechos, a juicio del tribunal, fue la misma que la de sus otros cuatro compañeros. El paso por la cárcel le ha llevado a una considerable pérdida de peso. Cuando tuvo lugar el juicio, en noviembre, había perdido unos 30 kilos con respecto al día en que entró en prisión, el 7 de julio de 2016.

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