viernes 24.01.2020

La vida borrada de Marta: su exnovio le quitó la memoria con una brutal paliza

Él nunca aceptó la ruptura y la intentó matar. Le fracturó el cráneo de un sillazo y la estranguló con un cable. Ella pasó más de un año hospitalizada. Ha perdido todos los recuerdos de su vida anterior al suceso

La vida borrada de Marta: su exnovio le quitó la memoria con una brutal paliza - EL ESPAÑOL
La vida borrada de Marta: su exnovio le quitó la memoria con una brutal paliza - EL ESPAÑOL

Según informa David López Frías en EL ESPAÑOL, antes de leer esta historia, le proponemos un breve ejercicio de memoria: intente recordar los mejores momentos de su vida. Su infancia, un abrazo de sus padres, su verano más feliz, sus primeros reyes magos, un regalo de sus abuelos, su primer beso…

De eso va esta historia. De memoria. De recuerdos. Los que le quitó Luis M. a su exnovia Marta Montero de una paliza. La intentó matar. Le fracturó el cráneo de un sillazo en la cabeza y luego la estranguló con un cable. Sólo dejó de pegarle cuando la creyó muerta. En realidad la abandonó a su suerte mientras ella agonizaba. Las asistencias llegaron a tiempo para salvar la vida de Marta, pero el daño cerebral era irreversible.

Esta joven valenciana, que tenía 31 años en el momento de la agresión, pasó dos meses en coma y 384 días de hospitalización. Tardó más de un año en salir de ese estado. Ahora ya habla y camina con dificultad, fruto de un arduo y durísimo trabajo de rehabilitación que no ha acabado. Pero el daño cerebral fue tan grave que le borró todos los recuerdos de su vida.Marta ya no se acuerda de nada de lo que pasó antes del coma. Marta no conserva esos mejores momentos que usted ha podido memorizar al principio, porque un maltratador se los eliminó para siempre de una paliza.

Acaba de quedar visto para sentencia el juicio contra Luis M., un camionero valenciano acusado de asesinato en grado de tentativa. Intentó matar a su exnovia porque no aceptaba que ella le dejase. La relación sólo había durado 5 meses, pero él jamás aceptó esa ruptura. La acosó hasta extremos inimaginables. Y finalmente decidió destrozarla. Marta es uno de esos casos muy graves de violencia machista que no aparece en las estadísticas, porque no la mató. Pero le destrozó la vida a ella y a su familia. 

Reprogramar su cerebro cada día

Ya han pasado casi tres años desde la paliza. Una ambulancia conduce cada día a Marta Montero Montolio desde su casa en Manises hasta el Hospital Valencia al Mar. Un centro sanitario al lado de la playa de la Malva-Rosa con un potente servicio de neurorehabilitación. Ahí, cada mañana, un equipo médico intenta cada día reprogramar el cerebro de la joven. La enseñan a hablar, a moverse, a leer, a usar los cubiertos. Lo más esencial. Hay días en los que se le olvida lo aprendido el día anterior. Y entonces... vuelta a empezar.

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