martes 31.03.2020

Coronavirus: los cuatro alimentos que más engordan y debes evitar durante la cuarentena

Aún no sabemos cuánto tiempo tendremos que estar recluidos en casa y, por eso, es importante no sucumbir ante la tentación de los alimentos más calóricos y menos nutritivos
Coronavirus: los cuatro alimentos que más engordan y debes evitar durante la cuarentena
Coronavirus: los cuatro alimentos que más engordan y debes evitar durante la cuarentena

Un artículo de Juan Rodríguez de Rivera publicado en El Español

Comer como 'hobby'

En las charlas motivacionales se suele decir que los asiáticos ven en todas las crisis una oportunidad. La cuarentena que vivimos, por ejemplo, es una situación en la que podemos retomar hobbies olvidados e, incluso, tener una brillante idea que rentabilizar. Pero, seamos sinceros, la gran parte de nosotros está haciendo un sobreconsumo de redes sociales y de series online.

Otro de los pasatiempos favoritos de quienes estamos recluidos en casa es hacer una excursión a la cocina. Abrimos frigoríficos y despensas en busca de algún alimento que podamos llevarnos a la boca. ¡Ojo con esta práctica! Pasarnos de calorías y de alimentos poco nutritivos en un momento en el que somos más sedentarios de lo normal puede traernos problemas.

Si necesitas algunas ideas sobre picoteo saludable para estos días, en este artículo de EL ESPAÑOL puede encontrar cuatro productos útiles. Pero si lo que quieres es saber de qué alimentos debes huir como del demonio, a continuación se exponen los que favorecen en mayor medida el sobrepeso y la obesidad. Estos alimentos, que el epidemiólogo Miguel Ángel Martínez-González expone en su libro Salud a ciencia cierta (Planeta, 2018), son tan atrayentes como peligrosos.

Las patatas fritas

La guarnición y el aperitivo por excelencia. De hecho, uno de los principales peligros que entraña este alimento es que las comemos sin darnos cuenta: abrimos una bolsa por aburrimiento y, después de comer la primera, no podemos parar. Son bajas en fibra y, por tanto, es muy fácil pasarnos de cantidad porque no nos hacen sentir llenos.

Un estudio de 2011 de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard asegura que las patatas fritas se relacionan más con el sobrepeso que la bollería y las galletas. Las patatas tienen unas 88 kilocalorías por cada 100 gramos y no tienen un perfil interesante desde el punto de vista nutricional. Cuando son fritas, su valor energético se dispara: pasan a contener 470 kilocalorías en la misma cantidad.

Los refrescos azucarados

Estas bebidas, que forman parte de la dieta habitual de muchas personas, son un peligro para la salud. No se trata de una exageración: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los 25 gramos diarios de azúcar y con estos productos es fácil pasarse. Una sola lata de refresco de cola contiene, aproximadamente, 35 gramos.

Desde el punto de vista nutricional, los refrescos no tienen interés y facilitan el aumento de peso. Abusar de ellos, por tanto, se relaciona con un aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, según un estudio de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés).

Los zumos con azúcar

Una de las grandes mentiras con las que convivimos a diario es pensar que los zumos de frutas son saludables. La fibra es lo que hace que el azúcar naturalmente presente en la fruta no sea perjudicial: evita que entre en el torrente sanguíneo de manera rápida y produciendo picos de glucosa. Si eliminamos esa fibra para hacer un zumo, el azúcar se considera libre y, por tanto, malo para la salud.

Si, además, el zumo que hemos comprado contiene más azúcar añadido, se convierte en un producto tan poco saludable como los refrescos anteriormente citados. Un truco para identificar los peores zumos es fijarnos en el etiquetado: si se llama zumo, no tiene azúcar añadido; si se llama néctar, sí. Lo mejor es tomar siempre la fruta completa.

La comida basura

Sorprendentemente, las hamburguesas, los perritos calientes o los kebabs se asocian menos a la obesidad que el resto de los anteriores productos. La comida rápida está formada por los peores grupos de alimentos para la salud: carbohidratos procedentes de cereales refinados, carnes rojas y procesadas, salsas azucaradas y grasientas…

Además, los menús de comida basura suelen venir acompañados de patatas fritas y refrescos, con lo que su peligro para la salud se incrementa. Comer uno de estos suele suponer más de la mitad de las kilocalorías necesarias en un día. Eso sí, a través de ellos no alcanzaremos las demandas realmente importantes para el cuerpo de vitaminas y de minerales.

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