viernes 17.01.2020

‘El Troque’, el kamikaze de la A5 apasionado a las motos que acabó con la vida de Javier

Ya había dado positivo en un control de alcoholemia en 2017
‘El Troque’, el kamikaze de la A5 apasionado a las motos que acabó con la vida de Javier - EL ESPAÑOL
‘El Troque’, el kamikaze de la A5 apasionado a las motos que acabó con la vida de Javier - EL ESPAÑOL

Según informa Nicolás Alba en El Español, es sábado noche. Pablo C. M. -El Troque, como lo conocen sus amigos-, un joven madrileño de 23 años, decide salir de fiesta con sus amigos a una discoteca en Alcorcón, al suroeste de la capital.  El chico bebe varias copas, y también, consume marihuana. Lo que en principio pintaba como una juerga de fin de semana más, se truncó -por completo- unas horas después: Pablo se montó en su coche y al tratar de esquivar un control de alcoholemia emprendió una huida fatídica. El Troquerecorrió casi 7 kilómetros en sentido contrario por la A-5 hasta que chocó frontalmente contra el vehículo que conducía el toledano Javier Nieto (32), un padre de familia al que iban a ascender en su trabajo, quien volvía de dejar a su novia Jenni en el hotel donde trabaja. EL ESPAÑOL pone rostro al kamikaze de la A-5 y reconstruye el fatídico accidente.

El kamikaze El Troque no siempre ha sido la persona inconsciente en la que se convirtió aquella fatídica madrugada del pasado sábado, sino que creció “tranquilo, sin meterse nunca con nadie”, en palabras de una persona allegada a Pablo, en la urbanización Parque Coimbra de Móstoles. De hecho, cada Navidad participaba en las tarjetas que los alumnos del IES Gabriel Cisneros -donde el kamikaze cursó la ESO- realizan para decorar los verdes pasillos del centro. Aquellos que ahora, en estas fiestas, están engalonados con un abeto navideño y un belén puesto pulcramente en el recibidor, con todas sus figuras más importantes. El Troque había recorrido esos pasillos infinidad de veces durante sus años de Educación Secundaria. Sin apenas hacer ruido, sin sobrepasar los límites. Esos que ahora ha sobrepasado. En esta semana, el accidente que ha provocado Pablo se ha convertido en la comidilla de sus antiguos profesores.

Cumplida la mayoría de edad, Pablo, por fin, pudo acceder a su gran sueño: tener carné de conducir, pues quienes le conocen aseguran que es “un apasionado de las motos”. Pese a ello, El Troque decide sacarse primero el permiso de conducir tipo B -aquél que habilita a los españoles para conducir coches-.  Por ello, Pablo se apunta en la autoescuela Félix, la más conocida de Parque Coimbra, la urbanización mostoleña donde reside el kamikaze, y comienza sus clases. Día tras día sube al primer piso de la escuela para escuchar las lecciones teóricas del profesor Félix, junto a dos amigos, desde el fondo de la clase. 

Después de aprobar el examen teórico empezaba lo bueno. Coger un coche, conducirlo, tenerlo entre sus manos. Félix explica a este periódico que siempre “infunde la idea de los peligros de los coches a todos sus alumnos”. Ahora, triste, es incapaz de creer lo ocurrido. Considera que “los accidentes mortales de este tipo no acabarán hasta que no se endurezcan las penas de delitos contra la seguridad vial”. El profesor conoce las carreteras como la palma de su mano tras los 45 años que lleva dando clase. Entre todos esos años, un 22 de noviembre de 2014, Pablo se saca el carné de conducir. 

Pablo, no obstante, no estaba conforme sólo con tener el permiso tipo B. Este 2019 se lanzó a por su otro gran anhelo: tener el permiso tipo A2 -que permite conducir motos de hasta 500 centímetros cúbicos-. Pablo compaginaba sus clases prácticas de moto, durante los fines de semana, con un trabajo como repartidor nocturno en una empresa multinacional. Actualmente, El Troque seguía como repartidor, pero esta vez contratado por una cadena de hamburgueserías. Loli, administrativa de la autoescuela, en conversación con este diario verbaliza lo que siente tras saber que Pablo le ha quitado la vida a un hombre inocente por saltarse un control de alcoholemia de la Guardia Civil: "Aunque era un trozo de pan, nos avergüenza que se haya sacado aquí el carné". 

Las motos, en todo caso, son la pasión del kamikaze. De hecho, un vecino de su misma edad de la urbanización donde vivía Pablo antes de mudarse describe a El Troque como “un manitas con todo, sobre todo con las motos”. Y Pablo, pese haber dado positivo en un control de alcoholemia en 2017, se saca su segundo permiso de conducción este febrero. Esta vez para las dos ruedas. En la calle donde vive el kamikaze actualmente, situada también en Parque Coimbra, su vecino cuenta que “siempre se veía a Pablo con su moto, para arriba y para abajo”. Ahora Pablo no podrá cogerla más, ya que le han retirado sus permisos de conducir.

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