martes 20.08.2019

El triángulo fatal: Celia pensó que el asesino no conocía a su amiga Mimi, pero era su novio

Los tres se habían ido a vivir al mismo chalet en Villanueva de la Torre (Guadalajara). "Creo que el asesino no la conoce", escribió Celia
El triángulo fatal: Celia pensó que el asesino no conocía a su amiga Mimi, pero era su novio - EL ESPAÑOL
El triángulo fatal: Celia pensó que el asesino no conocía a su amiga Mimi, pero era su novio - EL ESPAÑOL

Según informa Diego Rodríguez Veiga en EL ESPAÑOL, es el pasado 17 de enero. En Villanueva de la Torre, en Guadalajara, hace mucho frío. Tras picar en el timbre, Sergio Sáez se asoma por la puerta del chalet. Está muy serio, parece afectado y tiene la cara del que no ha dormido en toda la noche. Ante las preguntas de este periodista, no quiere saber nada y se mete de nuevo en la casa. La siguiente en salir es Celia Rosillo, la novia de Sergio. Tampoco quiere hablar y zanja la conversación de un portazo. No es para menos, su amiga y compañera de piso de ambos, Miriam Vallejohabía sido asesinada el día anterior, el 16 de enero.

Casi siete meses después, el pasado martes, y tras muchas diligencias e investigación, Sergio es detenido por la Guardia Civil como el principal sospechoso del asesinato de Miriam, Mimi para sus amigos. La noticia se ha conocido este miércoles y parece que viene a poner fin a una herida que se abrió hace tiempo, aunque todavía queda por dilucidar por qué pasó.

Esa noche de enero, Miriam había salido a pasear a sus dos perros, a otro de Celia y Sergio y al de un amigo que estaban cuidando entre todos. Pasó por un parque que hay cercano a su casa y se adentró en un descampado, cruzando la línea imaginaria que separa Villanueva de Meco, y ahí la asesinaron. En total, el verdugo le propició 24 puñaladas. La rabia que se demostraba al cometer un crimen así y el que los perros no la hubieran defendido apuntaba en una dirección: el culpable tenía que pertenecer a su círculo cercano.

Sin embargo, las investigaciones se complicaban. “Yo que la conozco como la palma de mi mano, sigo pensando que el autor no la conocía, porque Mimi no podía generar en nadie que la conociera ese odio”, escribió Celia en su Facebook poco después del asesinato. “Yo creo que si se trata de celos, debió ser por algo de hace mucho, porque ahora ella no tenía problemas con nadie”, relataba a este diario otra amiga de Miriam. Al final, la sorpresa ha caído muy cerca.

Miriam, amante de los animales

A sus 25 años, Miriam siempre había querido ser veterinaria. Pero, por cosas de la vida, eso no pudo ser. Sin embargo, mostraba total devoción hacia sus animales. Sus amigas contaban que ella había pensado en mudarse de su Alovera natal a otro sitio en el que sus perros pudieran tener un espacio amplio en el que campar a sus anchas.

Lo hizo en octubre de 2018. Habló con Celia y Sergio y los tres se fueron a vivir en un chalet de alquiler en Villanueva de la Torre. Los vecinos no los conocían mucho porque, a parte de que es una zona residencial donde cada uno va prácticamente a su aire, llevaban poco tiempo instalados ahí cuando se cometió el crimen. Pero todos la conocían de verla pasear a los cuatro perros que tenían en su casa.

Miriam trabajaba como responsable del departamento de administración de una empresa de distribución de ordenadores en el Corredor de Henares. En su tiempo libre, sacaba su lado más humano y echaba una mano como voluntaria de Protección Civil en Villalbilla, en Madrid, donde conoció a su pareja y también colaboraba como voluntaria en la cabalgata del Día de Reyes.

Se desconoce qué es lo que pasó esos tres meses en el chalet de Villanueva. Cómo una persona aparentemente sin enemigos, que caía bien a todos los que la conocían, acaba asesinada presuntamente por el novio de su mejor amiga. El móvil sexual quedó descartado desde un primer momento, al igual que el robo. Lo único que quedaba en pie es que se tratara de una especie de venganza sentimental, una cuestión de celos.

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