martes 7/12/21

Una madre da a luz en el baño de un hospital, mata al bebé y lo tira a la basura

La joven de 23 años no quería tenerlo
Un bebé de tres semanas lucha por su vida en la UCI tras contagiarse de coronavirus
Una madre da a luz en el baño de un hospital, mata al bebé y lo tira a la basura

Según recoge El Caso, condenada a ocho años de prisión una madre de 23 años que mató a su bebé recién nacido en el baño de un hospital argentino y lo tiró a la basura para deshacerse del cuerpo.

Condenada por parir en un baño y matar a su bebé

Romina Jaime tenía 21 años cuando el 18 de julio de 2019 llegó al Hospital del Sur, en la ciudad argentina de San Luis, junto a su madre.

Se quejaba de un fuerte dolor de barriga y pidió ir al baño. Fue ahí donde dio a luz y asesinó al bebé recién nacido asfixiándolo, para después tirarlo en una bolsa de basura.

Cuando salió del lavabo, los médicos vieron que había perdido sangre, por lo que decidieron derivarla al área de Maternidad.

Ahí, una sanitaria del centro, que ha declarado en el juicio contra la joven, la atendió. Según su testimonio, Romina estaba "confusa, desorientada, como perdida". Otros testigos aseguraron que la joven salió del baño "distraída, extraviada, en estado de shock".

Asfixió a su bebé recién nacido

El recién nacido fue encontrado al día siguiente envuelto en un saco, dentro de una bolsa donde se depositan los residuos del centro de salud, dando lugar al despliegue policial con el que fue detenida la chica y su madre, Mónica Zingman.

Y es que en un principio, la hipótesis que defendían los investigadores era que, tras parir, la joven y su madre habían asfixiado al bebé.

Sin embargo, se ha acabado demostrando que la madre no estuvo implicada directamente en el asesinato por asfixia del bebé, sino que actuó como encubridora del crimen perpetrado por su hija, a la que nunca denunció por los hechos.

No sabía que estaba embarazada

Tras el hallazgo del neonato "sin signos vitales" en un cubo de basura, se le realizó una autopsia y se inició una investigación judicial, que acabó vinculando la hemorragia de Romina en el baño con la muerte del bebé.

Según las pruebas realizadas al cadáver, el bebé de Romina Jaime "nació sin complicaciones" y de parto natural, con un peso de 2,600 kilogramos.

Después de estas pruebas forenses, fue la sanitaria quien ayudó a reconstruir los hechos con su testimonio, hasta que se pudo descubrir que la causa de la muerte había sido una "asfixia mecánica".

"Asfixia mecánica"

El juicio, del que se ha conocido el resultado esta semana, ha concluido con la condena a ocho años de prisión para Romina, dejando libre de responsabilidad a su madre.

Se acusa a la joven de homicidio con atenuantes, ya que ella se defendió diciendo que fue acto de la desesperación, porque no sabía que estaba embarazada cuando dio a luz en aquel baño.

La condena ha sido dictada por la Cámara Penal 2 de San Luis que la considera autora de un delito de "homicidio calificado por el vínculo mediando circunstancias extraordinarias de atenuación" en perjuicio de su hijo recién nacido, tal y como marca la justicia argentina.

Ocho años de prisión para Romina Jaime

Según los medios locales, los abogados defensores Néstor Zavala Agüero y José Olguín, que habían pedido la absolución para madre e hija en sus alegatos, mostraron cierta satisfacción al conocerse el fallo, el pasado 25 de septiembre. Igualmente, anticiparon que van a apelar la condena de la joven.

Por su parte, la fiscal Virgina Palacios había solicitado al Tribunal que las mujeres fuesen condenadas a 10 años de prisión por el mismo delito por el que se ha considerado la condena final.

El auto relata lo que la investigación pudo demostrar: que Romina "mató por asfixia mecánica en un baño del hospital a su hijo apenas nacido, y luego colocó el cuerpo en una bolsa, arrojándolo a un contenedor de residuos".

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