Un año descuartizada en el congelador antes de ser enterrada: su marido, detenido

Tras asesinarla descuartizó el cadáver y lo guardo en el congelador
La Guardia Civil detiene al hombre que vivía con la joven de 24 años que ha muerto este domingo agredida con un arma blanca en Piedrabuena (Ciudad Real), como presunto autor del ataque que le ha costado la vida - EFE/ Jesús Monroy, detenido
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Según recoge El Caso, la Guardia Civil sigue investigando la muerte en manos de su pareja de la mujer de 42 años que apareció descuartizada y enterrada en una finca de Pontons, en el Alt Penedès, el pasado 3 de enero. Los agentes la encontraron gracias a los vecinos que alertaron del movimiento inusual de tierras que se había producido en el terreno. Rápidamente, se detuvo al propietario de la parcela, un hombre de 43 años, que se hundió y confesó que había matado su pareja, la había descuartizado y la había enterrado donde la encontraron. El crimen habría tenido lugar el verano de 2021.

La mujer estuvo descuartizada dentro de un congelador durante un año antes de ser enterrada

Los investigadores de la Guardia Civil creen que el asesinato no habría tenido lugar en Pontons, sino en el piso que la pareja compartía en la Travesía de Gracia de Barcelona, según ha adelantado La Sexta. En este domicilio se encontraron restos de sangre durante el registro. Aquí la habría matado y la habría descuartizado antes de dejarla durante cerca de un año escondida en el congelador, hasta que hace unos pocos meses llevó los restos mortales a la finca del Alt Penedès.

En Pontons, el hombre compró unos terrenos agrícolas y solicitó un permiso para edificar, pero se lo denegaron por estar en una zona donde está prohibida la construcción. También presentó una instancia al ayuntamiento quejándose del elevado coste del IBI. Pasaba bastante desapercibido para los vecinos hasta que empezó a hacer agujeros en su terreno en una actitud sospechosa. Explicó a los vecinos que estaba haciendo una fosa séptica para instalar una caravana, pero llamó mucho la atención que el agujero hiciera más de dos metros de profundidad y al acabar plantara lavanda y lo cerrara todo como si fuera una tumba.

El alcalde de esta localidad penedesenca alertó la Guardia Civil de la actitud sospechosa del hombre, lo que acabó desembocando en el descubrimiento del cadáver y en la posterior detención de su pareja. El hombre declaró ante el juez que la víctima quería suicidarse y le había facilitado el arma y le había comprado un terreno para poder hacerlo. Después descuartizó el cuerpo con un cuchillo para que no lo encontraran.

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