viernes 06.12.2019

Estas son las mejores y peores carnes que puedes comprar en el supermercado

No todos los productos cárnicos son iguales ni tienen los mismos beneficios para la salud

Estas son las mejores y peores carnes que puedes comprar en el supermercado - EL ESPAÑOL
Estas son las mejores y peores carnes que puedes comprar en el supermercado - EL ESPAÑOL

Según informa Aroa Fernández en EL ESPAÑOL, la carne es uno de esos alimentos sobre los que hemos escuchado de todo. Desde que es una fuente irremplazable de proteínas y vitaminas hasta que produce una de las enfermedades más temidas de nuestros tiempos, el cáncer. Sin embargo, como ocurre con casi todo, estas afirmaciones, a menudo escuchadas en boca de conocidos y sin ningún rigor científico, no hay que creerlas a pies juntillas.

Los médicos y nutricionistas aseguran que la carne nos aporta proteínas de buena calidad, necesarias para las etapas de crecimiento y desarrollo, así como para el mantenimiento de unos músculos sanos a lo largo de toda nuestra vida. También es rica en micronutrientes tan importantes como el hierro, el zinc y la vitamina B12. Incluso es uno de los pocos alimentos que nos puede aportar esta vitamina; siendo las vísceras, como el hígado de ternera o los riñones de cordero, las que mayor cantidad nos ofrecen.

Ahora bien, como ya te contamos que ocurría con el pescado, no todas las carnes tiene un valor nutricional idéntico y, por tanto, no nos benefician (o nos perjudican) de la misma manera. Así que no es igual comprar carne roja que blanca ni elegir siempre pollo nos garantiza que estemos evitando cualquier riesgo. En esta guía repasamos quiénes son los buenos y los malos en el mundo cárnico para que cuando vayas al supermercado sepas qué elegir y qué dejar en la estantería.

La carne roja y los procesados: ¿cuáles son y cómo nos afectan?

Seguro que, en más de una ocasión, has oído que hay que mantenerse alejado de la carne roja y los procesados. En 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre la vinculación de su consumo con el riesgo de padecer cáncer, especialmente de intestino, páncreas y próstata. Así, ambos tipos de carne comenzaron a ser vistos como los malos de la carnicería.

La carne roja engloba toda la carne muscular de mamífero, incluyendo carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra; mientras que entre los procesados figuran las salchichas, los ahumados, el jamón, la cecina o incluso las salsas hechas a base de carne. Es decir, todo aquella que haya pasado por algún proceso de transformación para mejorar su sabor o conservación.

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