martes 31.03.2020

Los errores que cometes en el desayuno y que te hacen engordar aunque no lo creas

Pese a que muchas personas siguen pensando que es la comida más importante del día, se trata de una ingesta que ni es imprescindible ni suele incluir (en muchos casos) alimentos saludables
Los errores que cometes en el desayuno y que te hacen engordar aunque no lo creas - PIXABAY
Los errores que cometes en el desayuno y que te hacen engordar aunque no lo creas - PIXABAY

Un artículo de José Andrés Gómez publicado en El Español

El mito de la comida más importante

El desayuno es, desde que el mundo es mundo, una de las comidas más importantes del día. Al menos eso es lo que hemos creído durante mucho tiempo. Sin embargo, esta idea carece de evidencias científicas. Distintos estudios y trabajos de investigación han demostrado que desayunar no sólo no es imprescindible para nuestro día a día, sino que, además, tampoco sirve para adelgazar. Es decir, el desayuno no consigue que lleguemos más saciados al resto de comidas y, al final, acabamos ingiriendo una mayor cantidad de calorías. 

La industria no sólo ha conseguido grabarnos a fuego la importancia de tomar un vaso de leche con Cola Cao, cereales y/o galletas, sino que además nos han llevado a creer que ingerir grandes cantidades de azúcar de buena mañana es necesario para el buen funcionamiento de nuestro cerebro. Es falso. De esta forma, llevamos años tomando toda una serie de alimentos que no sólo favorecen el sobrepeso, sino que además perjudican la salud. 

Zumo de naranja

El zumo de naranja es un must en los desayunos de medio mundo fruto del halo de alimento saludable que siempre ha tenido y que poco tiene que ver con la realidad. Tomar un zumo no es lo mismo que tomar fruta. De hecho, mientras que la fruta es un factor de protección contra el sobrepeso, tomar un vaso diario de zumo casero puede acabar provocando que engordemos hasta siete kilos más al año, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. 

¿Por qué engordan los zumos? La razón no es otra que los azúcares libres que aparecen al exprimir la fruta. Si tomamos una naranja entera en lugar de exprimida, estaremos ingiriendo también una gran cantidad de fibra y el azúcar propio de la fruta (la fructosa) se encontrará dentro de su matriz. El pasado año, un estudio publicado en la revista BMJ vinculó el consumo de zumos no sólo con la obesidad, sino también con el cáncer. 

Cereales azucares

Los cereales de desayuno que podemos encontrar en los supermercados son, directamente, una bomba de azúcar. Así lo alertaba en 2017 un informe publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en colaboración con la World Action on Salt and Health, una organización vinculada con la London School of Medicine and Dentistry. Tras analizar 19 marcas distintas que se venden en los supermercados de todo el mundo, las conclusiones fueron claras: el 58% de los cereales contienen niveles altos de azúcar y ningún producto tienen un porcentaje inferior al 5% del total. 

¿Esto quiere decir que no hay cereales saludables en el supermercado? No, haberlos, haylos. Sin embargo, no llevan azúcares añadidos ni harinas refinadas. Los mejores cereales que podemos tomar para desayunar, los más saludables, incluyen el grano entero y son ricos en fibra. Los copos de avena y los copos de centeno integrales son dos buenos ejemplos que podemos encontrar en los establecimientos. 

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