viernes 5/3/21

¡Runners, cuidado con las horas cancerígenas de sol! Mario y Alberto cuentan su dura experiencia

El mejor sol es el de por la tarde. La gravedad del melanoma radica en la profundidad de la piel. "La piel tiene memoria", explica Mario

¡Runners, cuidado con las horas cancerígenas de sol! Mario y Alberto cuentan su dura experiencia - m-imagephotography
¡Runners, cuidado con las horas cancerígenas de sol! Mario y Alberto cuentan su dura experiencia - m-imagephotography

Según informa Carolina Heredia en EL ESPAÑOL, Mario tiene 57 años, es de Valladolid y es ingeniero. Alberto tiene 42, es de Zaragoza y es cantante en el grupo 'B-Vocal'. No se conocen entre ellos pero les unen dos cosas. Ambos son corredores amateurs desde la juventud y han padecido cáncer de piel.

Hace 12 años, cuando Mario Guantes tenía 45, el médico le dijo la frase lapidaria que sigue resonando en su cabeza: “Si no hemos llegado a tiempo, a usted le quedan dos meses de vida”. El melanoma se instaló durante 5 años en la vida de Mario y su familia. Se anunció como un huracán de dimensiones catastróficas. Algo similar le ocurrió a Alberto Marco Bescós en 2005. Su esposa, que es enfermera, le sacó cita con el dermatólogo por una mancha en la espalda que no le gustaba. “Salí descompuesto”, cuenta Alberto. A él, el melanoma le atacó aquél 2005, luego aparecería de nuevo en 2010 y posteriormente, en 2013.

El running es sano pero cuidado con el sol

Mario y Alberto llevan una vida sana que incluye actividad deportiva. Salen a correr y han participado en diversas competiciones. Mario lo hace desde la asociación Atletas Populares de Valladolid. Alberto, a pesar de ser amateur, ha competido en Asia, además de en España. Son runners, algo que existe desde tiempos inmemoriales pero que se ha puesto de moda debido a las redes sociales. Bristol Myers Squibb ha lanzado una campaña: “Que el melanoma no nuble tus metas”. Una llamada de atención a los runners y a quienes practiquen deportes en general al aire libre. Sí, correr es sano pero, si no lo practicas con la indumentaria adecuada, quizá podrías estarte matando.

“Cuando era niño lo único que hacía era quemarme. Salía a entrenar sin camiseta”, dice Alberto. Y agrega haber tenido un desconocimiento total del cáncer de piel y del melanoma cuando se lo detectaron. A Mario le sucedía algo similar: “En otra época el sol no se consideraba un elemento peligroso. Mi familia es del campo y existía el hábito de curtirse. Cuanto más pronto te acostumbraras al sol, podrías estar más tiempo en el campo. No considerábamos que quemarse la piel fuera peligroso”.

“Soy corredor de fondo y cuando corres no piensas que salir a las 5 en pleno verano sea dañino”, dice Mario. Cuenta que el sol, a esa hora, tiene mucha radiación. “Nosotros salíamos a correr incluso dos horas. Salir a las 5 era muy normal para nosotros. Pero la radiación del sol se va acumulando. Es decir, la radiación de hoy, la de mañana, la de pasado se va guardando poco a poco en la piel”. Al final, las consecuencias son serias, con el paso del tiempo. Porque la piel tiene memoria. Así como los músculos de alguien que, en algún momento fue atleta y lo deja por un tiempo y vuelve, reactivan esa memoria. Con la piel sucede lo mismo.

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