martes 07.07.2020

La pasión española por el pelo turco: así es un fin de semana low cost con implante incluido

“Es una churrería de poner pelo a calvos”, ríe un paciente implantado hace ocho meses en Estambul. No le falta razón: las clínicas en Turquía tienen montado un negocio activo las 24 horas del día, en el que un cliente puede ser citado para su operación, sin problemas, a las tres de la mañana. Son, en su amplia mayoría, españoles

La pasión española por el pelo turco: así es un fin de semana low cost con implante incluido - EL ESPAÑOL
La pasión española por el pelo turco: así es un fin de semana low cost con implante incluido - EL ESPAÑOL

Según informa Marta Espartero en EL ESPAÑOL, no son ni las nueve de la mañana y en la plaza Taksim de Estambul ya se escucha hablar español. En el corazón de la ciudad turca brotan cada vez más visitantes occidentales. Siempre en grupo, siempre de visita. No están cortados con el mismo patrón, pero sí que cuentan con un símbolo común: una cinta de correr sujeta a su cabeza.

Son los últimos turistas capilares: hombres, de cualquier edad, venidos en su mayoría de España, que acuden al país otomano para dejar sus calvas atrás. La pasión española por el pelo turco.

El porqué es bastante sencillo: el triunfo del boca a boca y, sobre todo, el bajo precio. Ya no sólo en comparación con las cifras que alcanzan los mismos procedimientos en las clínicas nacionales, sino el paquete completo que incluye vuelos, hoteles de 4 estrellas, desplazamientos y media pensión al otro lado del continente. Todo en uno.

"Un amigo se envalentonó y fui con él"

Yo estaba contento siendo calvo, pero mi jefe me comentó que tenía intención de hacérselo y a explicarme el tema. Comencé a pensármelo: eran 2.300 euros todo incluido, aunque el vuelo lo tenía que buscar yo”, cuenta Andrés. Él, malagueño de 51 años, había perdido el pelo de la cabeza a los 45. “Entonces un amigo se envalentonó, y me fui con él”.

La historia suele ser compartida. Hombres, en su mayoría de entorno a los 45 años, que, casi sin pensar, se plantan en un avión para volver con una gran mata de pelo. O casi: porque el proceso, desde la operación de injerto hasta que se considera el resultado definitivo, puede durar hasta un año.

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