martes 19/1/21

Sonia, propietaria de un piso ocupado: "Les pago la luz y yo duermo en el coche"

Es lamentable que esto ocurra
Sonia, propietaria de un piso ocupado: "Les pago la luz y yo duermo en el coche"
Sonia, propietaria de un piso ocupado: "Les pago la luz y yo duermo en el coche"

Según recoge El Caso, la propietaria de un piso ocupado en Ourense se ha visto en una situación económica tan desesperada que incluso ha llegado a tener que dormir en su coche y asearse en casa de amigos.

Quería empezar una nueva vida

Sonia María Rodríguez Dosouto quería dejar atrás un divorcio complicado e iniciar una nueva vida. Por eso abandonó su ciudad, Ourense y se instaló en Vigo. En el barrio de As Burgas, el centro histórico de Ourense tiene piso de propiedad. Pensó alquilarlo y con ello poder arrendar una vivienda en su nuevo destino.

Sonia puso un anuncio en una web. Los primeros en responder fueron dos hombre de mediana edad. Hubo algo que no le gustó. Les dijo que no. Luego le contactó una chica de 20 años, madre de una niña pequeña. No podía imaginar lo que le venía encima. 

Sonai Maria Rodriguez Dosouto  / Archivo La Voz de GaliciaA Sonia Maria Rodríguez le ocuparon su piso hace meses y aún no lo ha podido recuperar / Archivo La Voz de Galicia

La policía la echó a ella y no a los ocupas

"Me recordó a mí, me dijo que huía de Ferrol y que quería instalarse en Ourense", explica. "Pequé de inocente. Dijo que si podía quedarse ya, que así era mejor. Firmamos un papel y me pagó un mes y el aval. Mi casa tenía una habitación para niños y creí que hacía una buena acción", descubre en un artículo publicado por el diario La Voz de Galicia

Ocurrió hace meses y tras ese primer encuentro, la joven ya no volvió a dar señales de vida. Cuando Sonia la llamaba no cogía el teléfono. Indignada e intrigada, Sonia se presentó en su piso. Su sorpresa fue cuando descubrió que en él vivían no menos de diez personas. Cuando llamó a la policía, no los echaron a ellos sino a Sonia. 

Duerme en el coche y se ducha en casa de amigos

Puse varias denuncias, además de por impago del alquiler también por amenazas, porque me mandaron varios audios diciendo que me iban a partir la cara y a deshacerme el piso”, explica Sonia, que dependía del ingreso del alquiler de su piso para poder pagar la renta de su nuevo domicilio. De hecho, ha tenido que dejar su piso en Vigo por no poderlo pagar. 

"En este momento no tengo casa. Mis padres tienen un apartamento en Pontevedra y a veces me quedo por allí", descubre. "A veces tengo que dormir dentro del coche ducharme en casa de unos amigos".

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