domingo 26.01.2020

Navaja en mano, el expapa Ginés volvió al Palmar y acabó acusado de intento de homicidio

Armado, con herramientas y bridas, entró en el recinto acompañado de su esposa y ex monja de la orden. Pero se topó con el cura Silvestre

Navaja en mano, el expapa Ginés volvió al Palmar y acabó acusado de intento de homicidio - FERNANDO RUSO / EL ESPAÑOL
Navaja en mano, el expapa Ginés volvió al Palmar y acabó acusado de intento de homicidio - FERNANDO RUSO / EL ESPAÑOL

Según informan Pepe BarahonaFernando Ruso en EL ESPAÑOL, Solo Ginés y Nieves saben por qué regresaron al ‘Vaticano’ de la Iglesia Palmariana. Ella había sido monja durante varios años, él llegó a ser el tercer pontífice de la orden, Gregorio XVIII, el Papa que lo dejó todo por amorSu historia conmocionó a sus fieles y sorprendió a los vecinos de El Palmar de Troya (Sevilla). Ambos, ya como matrimonio y después de dos años del revuelo mediático, volvieron a cruzar los límites de la basílica el pasado domingo, sobre las seis de la tarde, hora de la misa, cuando todos rezaban en su interior. Poco más se sabe. Sólo que en su camino se tropezaron con el padre Silvestre, un tipo joven y alto. Los tres acabaron en el hospital Virgen del Rocío tras un intercambio de cuchilladas. Y sólo Ginés y Nieves saben el porqué.

Ayer lunes ninguno de los dos contestaba a los teléfonos. Nieves Triviño fue detenida al recibir el alta hospitalaria, alrededor de las diez de la mañana, y llevada a los calabozos poco después; a la misma hora, dos guardias civiles custodiaban la planta de Observación, donde estaba ingresado Ginés Hernández en estado grave con neumotórax por un apuñalamiento. Ya por la tarde, sobre las seis, fue llevado a la séptima planta, donde seguía bajo la custodia de la Guardia Civil y se extendía el cuchicheo entre el personal sanitario.

“Está detenido y tiene prohibidas las comunicaciones”, explicaban los agentes al periodista de EL ESPAÑOL. Tras la puerta estaba Ginés. No había nadie con él salvo dos sanitarios.

El teléfono volvía a sonar en la casa de Monachil, un tranquilo pueblo situado a las puertas de Sierra Nevada, en Granada. Nadie respondía. Allí pocos eran capaces de creer que una de sus vecinas, Nieves Triviño, animadora sociocultural en el Ayuntamiento, estuviese en los calabozos de la Guardia Civil con varios cortes en el cuerpo por su implicación en una reyerta.

¿Qué hacía el matrimonio de nuevo en El Palmar de Troya? Mientras que sigue la investigación, sólo se conoce la tesis de la Iglesia Palmariana, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL a través del alcalde del municipio en el que se asienta la congregación religiosa —considerada oficialmente como una secta por el Estado—, Juan Carlos González.

Al conocer los hechos, el alcalde llamó a los responsables de la Iglesia Palmariana. Al otro lado del teléfono estaba el padre Benjamín, el segundo al mando. El Papa Pedro III, el suizo Joseph Odermatt, se encontraba de viaje. “Se cauteloso, alcalde”, le pidió el religioso antes de desglosarle su versión de los acontecimientos.

Según los palmarianos, Ginés y Nieves accedieron al recinto superando uno de sus altísimos muros. Sospechan que podía tratarse de la parte más baja de la muralla de hormigón, la que da a los depósitos de agua municipales y a un pequeño huerto en el que los religiosos siembran hortalizas. Argumentan los Carmelitas de la Santa Faz que nadie mejor que Ginés, que vivió allí durante 32 años, para trazar una incursión de este calado. Conocía el espacio y controlaba el tiempo, la hora de la misa del domingo, a la que acuden todos los fieles de dentro y fuera del ‘Lentisco’, como se conoce el recinto en el que se sitúa y hace vida la congregación, el lugar en el que se produjeron las apariciones de la virgen y que motivó la creación de esta escisión de la Iglesia Católica.

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