martes 25.02.2020

Mar, la amante de la psicología que no dejó a su novio para ayudarle hasta que la mató en el campo de tiro

María del Mar Contreras Chambó, 21 años, fue asesinada por su expareja. No constaban denuncias previas. Mar reconocía sufrir "maltrato psicológico". "No quería que yo estuviera con él y luego estar con otros".

Mar, la amante de la psicología que no dejó a su novio para ayudarle hasta que la mató en el campo de tiro . EL ESPAÑOL
Mar, la amante de la psicología que no dejó a su novio para ayudarle hasta que la mató en el campo de tiro . EL ESPAÑOL

Según informa Marta Espartero en EL ESPAÑOL, María del Mar Contreras Chambó, Mar para sus amigos, Kika para sus padres, tenía 21 años el pasado jueves 10 de mayo cuando su ya exnovio la asesinó de un disparo. Ojos rasgados, pelo largo, sonrisa eterna. Ella, joven granadina, había decidido terminar con su relación previamente, pero cuando José Miguel Fernández, de 24 años, la llamó para dar una vuelta, accedió. Su carácter bondadoso, altruista, no permitía hacer lo contrario. Cómo no, después de tanto tiempo juntos. Cómo no, si lo estaba pasando mal.

Era una chica con duende, singular. Lo afirman quienes la conocían y lo constataba con rabia contenida su propio padre. Ella "para todo el mundo era algo especial", lloraba su progenitor en una concentración convocada en Granada en su memoria esta semana. Mar acudía, rauda, veloz, visceral, sin dudarlo, a ayudar "a cualquier amigo que la llamara en cualquier momento".

Porque Mar, aunque estudiaba Filología Hispánica -estaba en el tercer curso-, decía que podía ser psicóloga porque le gustaba ayudar a los demás, según fuentes familiares consultadas por Granada Hoy. Además, a parte de la universidad, dedicaba su tiempo libre a trabajar puntualmente de modelo.

Una relación tóxica

Mar y José Miguel llevaban juntos cerca de dos años. Su relación siempre fue de idas y venidas, de extremos. Las amigas de Mar relataban que Mar, aunque intentaba alejarse, siempre caía en sus redes a poco que su asesino le intentara convencer. Era, a todas luces, una relación tóxica. “La engatusaba, la hacía sentir mal para estar con ella", lloraba la madre de la chica esta semana.

"Vino a verme y me dijo que estaba solo y se sentía culpable. Que no se creía que le perdonase y le apoyara después de todo el daño, que me quería y que ojalá todo fuese perfecto y tal. Y que no quería que yo tuviese una doble vida, en plan estar con él y luego estar con otros”, confesaba en un mensaje de WhatsApp la propia Mar a una amiga desvelado por el mencionado diario.

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