domingo 08.12.2019

Julio Basulto: "Es mejor que no le des bocatas de jamón a tu hijo. Ponle, por ejemplo, tortilla”

"El perjuicio del consumo moderado de alcohol es mucho mayor que el supuesto beneficio" / "'Hay que comer de todo' es una de las frases que más daño han hecho a la salud"

Julio Basulto: "Es mejor que no le des bocatas de jamón a tu hijo. Ponle, por ejemplo, tortilla” - EL ESPAÑOL
Julio Basulto: "Es mejor que no le des bocatas de jamón a tu hijo. Ponle, por ejemplo, tortilla” - EL ESPAÑOL

Un reportaje de José Andrés Gómez publicado en EL ESPAÑOL

Dice Julio Basulto (Barcelona, 1971) que para diferenciar un buen libro de divulgación científica del enésimo best seller que promete el milagro anticáncer ya no basta con acudir a las referencias bibliográficas. "Busca una gilipollez y, cuando la encuentres, tiras el libro". Desgraciadamente, ni todo el mundo está dispuesto a renunciar a ciertas creencias ni la industria editorial tiene intención de rechazar los pingües beneficios que obtiene de la venta de patrañas anticientíficas que juegan directamente con la salud de las personas. 

Por esta razón, este reconocido dietista-nutricionista, divulgador y profesor de la Universidad de Vic ha hecho suya la máxima de Sófocles que dice que "vale más fracasar honradamente que triunfar gracias a un fraude". De hecho, la frase aparece en las primeras páginas de su último libro, Dieta y Cáncer. Qué puede y qué no puede hacer tu alimentación (MR Ediciones), que firma a cuatro manos junto a Juanjo Cáceres (Barcelona, 1974), doctor en Historia y autor de decenas de publicaciones sobre alimentación humana.

En el libro, una línea más abajo y justo después de la máxima del poeta griego, otro de los motivos que han llevado a Basulto y Cáceres a la publicación de un manual como éste en un país como el nuestro, donde dos millones de personassustituyeron en el último año un tratamiento médico por pseudoterapias: "Cuando una afirmación es demasiado bonita para ser verdad, casi siempre es una vil mentira".

¿Cómo es posible que en un momento en el que hay más información que nunca, en el que hay más certezas que nunca sobre los tratamientos que funcionan y los que no, 11 millones de españoles sigan creyendo que la homeopatía tiene efectos beneficiosos para la salud?

Es una coincidencia de varios factores. Por un lado, existe un bajo criterio científico entre la población. Por otro, hay grandes campañas de publicidad por parte de la gente que vende homeopatía. Y, por otro, existe una falta de regulación por parte de las entidades sanitarias, que permiten que haya homeopatía en las farmacias, que es algo sangrante.

Porque vale, la industria farmacéutica es un negocio que no siempre es muy transparente. Pero oye, la industria farmacéutica invierte miles de millones en el desarrollo de cada fármaco. Y muchos de ellos ni siquiera salen al mercado. Y, cuando están en el mercado, algunos son retirados. ¿Dónde va el dinero de la homeopatía? Porque claro, no tienen que hacer ensayos clínicos. ¿Dónde va? A la publicidad. Es lógico pensar que tienen mucho más dinero para publicidad que cualquier otra industria que tenga que invertir en eficacia y seguridad, como ocurre con los fármacos tradicionales.

¿Existe alguna dieta, algún alimento, algún nutriente o alguna planta que cure el cáncer? Hay charlatanes que han llegado a hacer este tipo de afirmaciones.

No y mil veces no. Absolutamente ninguna. ¿Curar el cáncer con alguna dieta, algún alimento o alguna planta? No, y no ocurrirá nunca. Con las dietas, con los nutrientes o con las plantas medicinales eso no va a ocurrir porque no es plausible.

¿Por qué a algunas personas les es más fácil creer en las bondades del cartílago de tiburón, por ejemplo, que en las bondades de la berenjena?

Nos atrae más lo exótico que lo cercano. Si alguien te dice que el pan cura el cáncer (que no es verdad), no te lo vas a creer porque lo tomas todos los días de tu vida. Pero si alguien te dice que la chía, que viene de lejos, es más cara y llega en forma de comprimido, lo cura, eres más proclive a creerlo. Y, luego, hay una industria de nuevo detrás, la industria del cartílago de tiburón, que pone mucho dinero, que no se invierte en investigación, por supuesto, y cuyos beneficios van directamente a su bolsillo o a la publicidad.

Algunas de las premisas en las que se basa la dieta alcalina o la dieta détox parten de que hay alimentos que sirven para limpiar el organismo.

No hay alimentos que sirvan para limpiar el organismo. Hay un estudio que apunta que dos de cada diez personas en atención primaria están dispuestas a cambiar su estilo de vida. Las otras ocho, no. Las otras ocho quieren una pastilla, una dieta milagrosa, o el cartílago de tiburón. Dos de cada diez están dispuestos a cambiar sus hábitos, pero otra cosa es que lo hagan. Porque cambiar nuestros hábitos es muy difícil. Es mucho más cómodo y más fácil comprar un cartílago de tiburón, hacer una dieta détox o ir a confesar al cura tus pecados que dejar de pecar para siempre.

Yo no digo que uno sea responsable de sus hábitos de vida, porque cambiarlos es muy difícil e influyen muchos factores en esto. Pero el détox es una estafa. Y la dieta alcalina puede ser perjudicial, sobre todo a escala poblacional, porque te aleja de un patrón de alimentación saludable. Una dieta muy seguida por pacientes con cáncer es la cetogénica, que acaba traduciéndose en una alta ingesta de proteína. Y aumentar el consumo de carne roja implica aumentar el riesgo de cáncer de colon.

El consumo de carnes procesadas ha sido relacionado con una mayor mortalidad. ¿Deberíamos eliminarlas para siempre de nuestra dieta?

Lo que dice el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer o lo que dice el Centro de Investigaciones Oncológicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es "avoid". Evitar. Es una palabra que no deja lugar a la ambigüedad. Lo que yo entiendo como nutricionista es que hay que tomar carne procesada pocas veces al año. Porque claro, hay quien dice que hay que tomar "con moderación". Pero, ¿qué significa con moderación? ¿Un bocadillito de jamoncito de bellotita al día todos los días de mi vida? Es posible que a mí no me haga nada, pero una persona cuyo padre ha muerto de cáncer de colón, ha heredado sus hábitos y come un montón de carne procesada, puede llegar el día en que se desborde el vaso y acabe padeciendo cáncer. Yo prefiero poner una cifra, y esa cifra para mí es pocas veces al año. Y eso no es una vez a la semana.

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