martes 15.10.2019

José Antonio, el camionero abrasado con ácido por su mujer celosa: 'Ahora estás guapo para tus amiguitas'

Hace un mes, su mujer ingresó en prisión tras rociarle sosa cáustica por medio cuerpo. Ha perdido un oído y apenas ve con uno de sus ojos. Estuvo cerca de morir

José Antonio, el camionero abrasado con ácido por su mujer celosa: 'Ahora estás guapo para tus amiguitas' - ANDROS LOZANO / EL ESPAÑOL
José Antonio, el camionero abrasado con ácido por su mujer celosa: 'Ahora estás guapo para tus amiguitas' - ANDROS LOZANO / EL ESPAÑOL

Según informa Andros Lozano en EL ESPAÑOLJosé Antonio Romao mantiene su vivienda casi en penumbra. Mientras le visita el reportero, la única luz que hay en el comedor de su casa en Archena (Murcia) es la que se desprende de la pantalla del televisor. “Me molesta mucho la claridad en los ojos desde que sucedió aquello”, dice este hombre, un camionero portugués de 52 años que emigró a España en 2002.

El hombre lleva cubierto con gasas y vendas el cuello, la zona derecha del pecho y la espalda, y algunas partes de la cabeza. Su mujer, una brasileña un año mayor que él, está acusada de rociarle sosa caústica mezclada con agua caliente por el cuerpo. Sucedió la madrugada del 15 de mayo de este año. En ese momento, José Antonio dormía porque a la mañana siguiente tenía que levantarse temprano para ir a trabajar.

La Guardia Civil detuvo a Deijanira esa misma noche. Luego, ingresó en prisión. Desde entonces, no ha salido de la cárcel murciana de Campos del Río. Durante la instrucción ha insistido ante el juez en que es inocente. Que todo se trató de un accidente. José Antonio lo niega. “Es mentira. Tras rociarme el ácido, me dijo: ‘Ahora sí que vas a estar guapo para que te vean tus amiguitas’.

En 2002, Portugal sufría una dura crisis económica. Miles de personas estaban en paro. José Antonio Romao era una de ellas. Decidió buscarse la vida en Murcia. Al poco de llegar encontró un trabajo como camionero en la ruta internacional. En el país luso se quedó Deijanira, la mujer de origen brasileño a la que había conocido poco antes de emigrar a España. Cuatro años después, la mujer de José Antonio viajó hasta Archena para empezar una vida juntos.

José Antonio dice que la agresión de Deijanira se debió a “sus celos absolutamente enfermizos”. Cuenta que “aunque nunca le gustó que hablara con mujeres”, la relación entre ambos empeoró hace dos años. “Dejé la ruta internacional y mi sueldo ya no era el mismo. Yo empecé a pasar más tiempo en casa. Comenzaron las discusiones por todo. Le molestaba todo de mí: el pueblo en el que tengo esta casa, mi trabajo… Todo”.

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