Investigan el hallazgo de cuatro cadáveres en un río, uno de ellos estaba sin ropa

Investigan el hallazgo de cuatro cadáveres en un río, uno de ellos estaba sin ropa
Los cadáveres de los cuatro varones llevarían varios días en el río

Según recoge El Caso, trágico hallazgo en el río Sena que ha generado conmoción en París. Se han encontrado flotando cuatro cadáveres, todos ellos de origen africano, a pocos metros los unos de los otros. Los hechos tuvieron lugar poco antes de la una, cuando un pasajero del tren, concretamente de la línea C del RER (réseau express régional), vio lo que parecía ser un cuerpo humano flotando en el Sena, en la zona de Choisy-le-Roi. El hombre alertó a la policía y les dijo lo que le había parecido ver a la altura de la calle Docteur-Roux.

Varios agentes de la policía judicial local, el Servicio Departamental de Policía Judicial y un fiscal adjunto se presentaron en el lugar de los hechos para llevar a cabo una investigación en caso de que realmente hubiera un muerto, y encontraron no uno, sino cuatro cadáveres. Primero localizaron el de un hombre calvo y, mientras la brigada fluvial lo intentaba pescar, vieron un segundo cuerpo a una cincuentena de metros del primero. Los agentes siguieron observando y localizaron dos cadáveres más, uno que estaba enganchado en unas ramas y otro flotando a la deriva por el Sena. Después de sacarlos del agua y comprobar que no hubiera más, se pudo hacer un primer análisis de los cuerpos para ver qué podían descubrir.

Todos ellos eran hombres, de origen africano, tres de ellos estaban vestidos, mientras que el cuarto estaba completamente desnudo. Los cadáveres se han trasladado al Instituto de Medicina Forense de París para poder hacer una autopsia más detallada e intentar aclarar la situación. De momento, basándose en el estado en que se encuentran los cuerpos, de descomposición avanzada, han podido determinar que la muerte no era reciente, sino que los hombres ya hacía unos días que flotaban en el río. El Servicio Local de Recepción e Investigación (SAIP) de Choisy-le-Roi fue el encargado de investigar la causa de la muerte.