sábado 23/1/21

Francisco, el pirotécnico de la tonelada de explosivos que convirtió Tui en un campo de guerra

Operaba con su empresa en la más absoluta ilegalidad. Hace unas semanas comenzó a guardar cohetes en el almacén de la casa de su suegro, donde ocurrió la tragedia. Está detenido por homicidio imprudente. Hay 2 muertos y 37 heridos

Francisco, el pirotécnico de la tonelada de explosivos que convirtió Tui en un campo de guerra - EL ESPAÑOL
Francisco, el pirotécnico de la tonelada de explosivos que convirtió Tui en un campo de guerra - EL ESPAÑOL

Según informa Brais Cedeira en EL ESPAÑOL, Francisco González Lameiro lleva toda la vida dedicado al mundo de la pirotecnia. Casi cuatro décadas, la mayor parte del tiempo en su negocio Pirotecnias La Gallega S.L., que nutría de petardos y cohetes las fiestas de Tui (Pontevedra). La sede de su negocio se encuentra en la parroquia de Baldráns, pero no era allí donde lo orquestaba todo, sino a unos cuatro kilómetros de distancia, en el barrio de A Torre. Su suegro vivía en esa zona, y en el terreno de la casa tenía construida una nave industrial a modo de almacén. Francisco la utilizaba para guardar ahí todo el material pirotécnico de su empresa sin ningún tipo de precaución, al margen de la legalidad. Según ha podido saber EL ESPAÑOL a través de fuentes policiales, el empresario ocultaba hasta una tonelada de proyectiles artificiales y de productos explosivos. Ello fue la causa del trágico accidente que destrozó la zona este miércoles y que hizo temblar los cimientos del sur de la provincia de Pontevedra.

Ese almacén fue el epicentro de la explosión que dejó Tui con el barniz desolador de un campo de batalla. La explosión y su onda expansiva se cobraron la vida de dos personas, un matrimonio marroquí afincado en la región. Sus dos hijos quedan huérfanos. Hasta el momento hay al menos 37 heridos. Dos personas siguen en estos momentos desaparecidas. Francisco fue detenido por la Guardia Civil como presunto autor de un homicidio imprudente.

nhabilitado varias veces

Hace diez años Francisco fue denunciado por tener una pirotecnia ilegal. Tampoco ahora tenía licencia, y por eso almacenaba los artefactos en una nave industrial antiguamente utilizada en la fabricación de estructuras de hormigón armado para luego utilizarla en la construcción. El terreno se encuentra en el centro de la parroquia. La parcela está rodeada de casas por doquier. Un auténtico peligro.

Actualmente, Francisco tenía precintado su negocio, así que escondía en ese almacén todo el material, todos los proyectiles. Los apilaba todos juntos, sin control alguno. Sobre todo, ocultaba allí los palos de los cohetes de feria, y las clásicas bombas de palenque. Un arsenal conservado sin ningún tipo de protección que ha terminado por causar una enorme tragedia en la zona.

Sigue leyendo este artículo completo en EL ESPAÑOL

Comentarios