lunes 29/11/21

Fermín Garcés, el primer hombre que se enfrentó desarmado a ETA: 'Estoy vivo de milagro'

Camionero de profesión, guardia civil de vocación, presenció el primer crimen de ETA -el asesinato del agente Pardines Arcay- del que se cumplen 50 años. Su historia es también la de la lucha contra la extorsión terrorista

Fermín Garcés, el primer hombre que se enfrentó desarmado a ETA: 'Estoy vivo de milagro' - JORGE BARRENO/EL ESPAÑOL
Fermín Garcés, el primer hombre que se enfrentó desarmado a ETA: 'Estoy vivo de milagro' - JORGE BARRENO/EL ESPAÑOL

Según informa Gonzalo Araluce en EL ESPAÑOL, ocurrió hace 50 años en la localidad guipuzcoana de Villabona. Hay momentos en los que una persona, sin saberlo, se enfrenta a su existencia. En el caso de Fermín Garcés Hualde, además, asumía el devenir de un país. Presenció el primer crimen mortal de ETA. La víctima, el guardia civil José Antonio Pardines. Fermín, entonces camionero, no lo dudó. Se precipitó sobre los dos asesinos -Iñaki Sarasketa y Txabi Etxebarrieta- y agarró a uno de ellos por la solapa: "¡Quietos, asesinos, quietos ahí!".

Los etarras, manchada su alma tras arrancar la vida a otro hombre, le encañonaron con su pistola. Consiguieron escapar, pero el valor del camionero fue crucial para dar con los criminales. "Estoy vivo de milagro", sostiene hoy el protagonista de esta historia, en unos recuerdos intactos al paso del tiempo.

-"¡Es que lo estoy viendo!".

Fermín Garcés, a sus 86 años, viste tricornio, orgulloso uniforme de guardia civil -"¡Cada día me va más grande!"- y un caminar saltarín. Sonríe hasta con los ojos cuando habla de los buenos tiempos, de los años que ha pasado en el Instituto Armado; vocación tardía, descubierta al enfrentarse a aquellos asesinos. Se estremece cuando la memoria le lleva al 7 de junio de 1968, fecha de la que pronto se cumplirán 50 años y que arrancan estas líneas.

¿Qué era ETA por entonces? Difícil que nadie lo supiera. Apenas habían perpetrado algunos sabotajes y sus manos aún no estaban llenas de sangre. Aquellas siglas, como para la mayoría, no le decían nada a Fermín. Bastante tenía con sacar adelante una familia.

Fermín Garcés estaba curtido en la escasez. "Para comer o beber hacía falta sacrificio", recuerda de su infancia. Valtierra (Navarra, 2.600 habitantes en esas fechas) acogió sus primeros pasos. Nació en el seno de una familia trabajadora: campos, rebaños, una tienda familiar. Pobres remiendos para llegar a fin de mes. Su padre, enfermo de cáncer, murió cuando él tenía 12 años.

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