Martes 13.11.2018

El coronel Pedro Baños advierte: "Nos estamos viendo abocados a una revolución en Europa"

"Arabia Saudí libra una guerra internacional para intentar destruir a través de la economía" / "Nos intentan espiar todos los países, no solo Rusia" / "Rusia ha sufrido una campaña importante de 'fake news'" / "Tenemos un límite de acogida de inmigrantes; sobrepasado, tenemos el caos".

El coronel Pedro Baños advierte: Nos estamos viendo abocados a una revolución en Europa - CARMEN SUÁREZ / EL ESPAÑOL
El coronel Pedro Baños advierte: "Nos estamos viendo abocados a una revolución en Europa" - CARMEN SUÁREZ / EL ESPAÑOL

Una entrevista de Gonzalo Araluce publicada en EL ESPAÑOL

Ya no hay fronteras. Las fake news son más poderosas que las armas, la guerra económica tiene más fuerza que los ejércitos. El coronel Pedro Bañosdisecciona un mundo que se mueve sin que lo veamos. No tiene tapujos en hablar sobre el papel que juegan los líderes políticos, los medios de comunicación, la venta de armas a Arabia Saudí o las verdaderas intenciones que puede tener Rusia sobre España: "A veces parece que nos quiere invadir con toda su compañía acorazada y no es así".

Porque hablar de geopolítica requiere hacerlo sin pelos en la lengua. Más aún cuando el fin es hacerla comprensible para toda persona que tenga un mínimo interés en comprender qué hilos intentan controlarnos. Eso pretende Pedro Baños con El dominio mundial [Ed. Ariel]. Coronel del Ejército de Tierra, diplomado de Estado Mayor, sus botas han pisado Bosnia-Herzegovina. También se ha desempeñado en labores de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo. Ahora habla desde el Hotel de las Letras de Madrid, junto a una Gran Vía en ebullición. Ese movimiento también es un reflejo de la geoestrategia que nos envuelve.

Porque Pedro Baños intenta arrastrar todas esas palabras grandes hasta el asfalto del día a día. No sólo son dirigentes, países, guerras: el coronel en reserva insiste en que uno de los principales problemas que ponen en riesgo nuestra seguridad está en casa. Vivimos en un sistema insostenible, envejecido, injusto hacia unos jóvenes cualificados. Todos esos elementos amenazan con empujarnos a una "revolución" que se extienda por toda Europa.

Estamos hablando con un coronel del Ejército que empieza preguntándose en su nuevo libro si siguen siendo útiles los ejércitos.

Sí, porque estamos viendo que los ejércitos convencionales han perdido parte de su valía. Digo “parte” porque antes era el principal fuerza que tenía un Estado. Pero ahora también hay ciberejércitos, que hay que contar con ellos, y otras fuerzas mucho más potentes y que dan mucho más miedo que la propia fuerza militar, como lo son los instrumentos económicos o la guerra permanente de los servicios de inteligencia. Con lo cual, los ejércitos siguen siendo útiles, tienen su validez como elemento fundamental de un Estado, pero ya no es el gran pilar en el que se sustentaba un Estado. 

Mencionaba la guerra económica y estamos en un contexto que nos permite hablar del poder que tiene Arabia Saudí. Tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi se está hablando de las exportaciones de armamento a Arabia Saudí, también desde España. Pero Riad tiene una gran influencia en esa “guerra económica”. 

Arabia Saudí se ha planteado aumentar enormemente la producción para que se produjera una bajada de los precios del petróleo. Decía que para beneficiar el mundo. Ahí detrás, sin embargo hay una guerra económica dirigida a su principal enemigo, que es Irán. Como pongo en el libro, Arabia Saudí puede producir el petróleo mucho más barato que Irán. Si Irán además tiene que hacer frente a sanciones internacionales y aplicar el precio que se le diga, tendrá que vender el barril 15 ó 20 dólares por debajo del precio de mercado que imponga Arabia Saudí. Así no tendrá recursos suficientes para de verdad modernizar el país como esperan todos los ciudadanos iraníes. Eso es parte de esa guerra internacional que se libra para intentar destruir a través de la economía.

Y que salpica directamente a España y a la exportación de armas a Riad.

Claro. Hay que pensar que una cosa es la ideología o lo que podemos pensar que puede ser el mundo, y otra es la realidad con la que nos encontramos. La mayoría de los países del mundo no son democracias precisamente ejemplares y hay que seguir haciendo negocios con ellos. Y más con un país que tiene uno de los principales fondos soberanos del mundo, que tiene mucho dinero para comprar en sectores muy importantes. Hay mucho dinero en juego y cuesta trabajo sustraerse a ese influjo económico que ejercen los que tienen el poder.

Entonces, España debe cumplir con los contratos armamentísticos que ya firmó con Riad.

Creo que anular un contrato que ya estaba firmado -y en algunos casos incluso pagado- es un error porque puede provocar la huida de otros Estados que pretenden hacer negocios con España. Otra cosa es que a partir de ahora haya una reflexión sensata de a ver con quién habría que hacer negocios. No deja de entrar en el mundo de la utopía, porque nos limitaríamos a hacer negocios entre un pequeño grupo de países nada más. Y siempre habría alguien que aprovecharía para hacer negocios con el resto del mundo.

Precisamente, hace unos días publicamos en EL ESPAÑOL la lista de 113 países a los que España ha vendido armas en los últimos 10 años. Al final se reduce a, como menciona en el libro, “money, money, siempre money”.

Efectivamente, estamos hablando de que se exporta ese material a más de la mitad de los países del mundo. ¿Qué países son verdaderas democracias consolidadas donde se respeten plenamente todos los derechos humanos, donde exista una absoluta libertad de prensa, de expresión? Empezaríamos y nos quedaríamos con un pequeñísimo número de países. En China, según dicen muchas ONGs, no se respetan completamente los Derechos Humanos. Entonces, ¿dejamos de hacer negocios -y no hablo sólo de armamento- con China o países donde todavía existe la pena de muerte? Entonces dejamos también de hacer negocios con Estados Unidos. Hay que ser muy prudente y, sobre todo, muy realista.

Países en los que la inteligencia y la contrainteligencia son fundamentales: Estados Unidos, China Rusia… hay informes del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) que hablan de injerencias extranjeras para captar espías en sectores políticos, económicos y religiosos de España. ¿De dónde pueden proceder esas injerencias? 

Siempre que se dice eso, inmediatamente se mira a Rusia: “Estos son los rusos”. Rusia es uno más, esto lo hacen todos los países, incluso nuestros propios aliados y amigos. Significa que los servicios de inteligencia están en una guerra permanente y obviamente todos los países intentan captar a personas que luego les sean afines para que les proporcionen la información. Muchas veces esa manera de captar esas personas es darles unas becas para que estudien en esos países, o llevarles de visita, o facilitárselo a algún familiar, hijo… No se trata de que la información obtenida vaya a suponer el mayor de los secretos. Pero esos informadores sí pueden decir: “Oye, ha habido una reunión, vamos a ir por aquí, tomando un café te puedo contar cómo es la política nacional”. Pero sí son pequeñas dosis de información que conforman un conjunto mucho más valioso.

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