lunes 24.02.2020

Cifuentes en la ruina: 'Me siento vapuleada y sin fuerzas. Es demasiado doloroso y brutal'

Sin propiedades y sin ahorros, la expresidenta se sobrepone a su lapidación pública aplicando la máxima que aprendió tras su accidente de moto

Cifuentes en la ruina: 'Me siento vapuleada y sin fuerzas. Es demasiado doloroso y brutal'
Cifuentes en la ruina: 'Me siento vapuleada y sin fuerzas. Es demasiado doloroso y brutal'

Según informa Ana I. Gracia en EL ESPAÑOL, Lleva más de 30 años dedicada a la política, pero Cristina Cifuentes (Madrid, 1964) no tiene vivienda en propiedad ni ahorros ni dinero en paraísos fiscales. Por no tener, no tiene ni siquiera un vehículo a su nombre. La ruina política y personal a la que la expresidenta de la Comunidad de Madrid tiene que hacer frente desde que sus enemigos la sacaron de la vida pública de la forma más miserable posible es todavía de dimensiones impredecibles. Ella misma ha definido sus sentimientos a su entorno más cercano: "Me siento vapuleada y sin fuerzas. Es demasiado doloroso y brutal".

Hija de militar y ama de casa, Cifuentes es la séptima de ocho hermanos. Madre de dos hijos veinteañeros, Cristina y Javier, se casó hace más de tres décadas con Javier Aguilar, un arquitecto devorado por la crisis económica. Ella misma desveló hace unos meses en el programa de Bertín Osborneparte del drama familiar al que ahora también tiene que hacer frente: "Mi marido ha estado en el paro mucho tiempo. No ha ingresado un duro porque lo invertía en el estudio de arquitectura, pero le deben mucho dinero".

Desde que llegó a lo más alto de la política, Cristina Cifuentes se convirtió en el sustento de esa familia que llegó a vivir en las instalaciones de la Delegación del Gobierno durante su época al frente para poder sufragar con la nómina las abultadas deudas del negocio de su pareja. Una vez que llegó a la Puerta del Sol cuando ganó las elecciones, se alquiló un piso en el madrileño barrio de Malasaña. Es el refugio que ha encontrado ahora para intentar recomponerse de "tantos ataques, tantas y tantas mentiras" que precedieron a su entierro definitivo como política.

En la declaración de bienes que presentó a la Asamblea cuando fue nombrada presidenta de la Comunidad de Madrid, declaró tener en la cuenta corriente 26.392 euros. Pero ella misma ha confesado en programas de televisión posteriores que "en mi cuenta corriente debo de tener 900 euros". "Ni un duro", remarcan desde su círculo más cercano al mismo tiempo que subrayan que "Paco Granados escondía un millón de euros en el altillo de la casa de su suegro y Nacho González, además del ático, millones en paraísos fiscales". Sin embargo, quien se ha ido de la manera "más denigrante posible ha sido ella, por dos cremas de 40 euros. Si no hubiera removido el pasado... seguiría aquí", se lamentan ahora algunos de los que animaron a la exbaronesa a sacar todos los trapos sucios que se encontrase en los cajones de la Comunidad de Madrid.

Sigue leyendo este artículo completo en EL ESPAÑOL

Más información en vídeos 
Comentarios