lunes 26/10/20

La Celda 61 donde los presos querían suicidarse: el episodio negro de la cárcel de Dueñas

Piden el cese inmediato del director de la prisión, que durante seis meses confinó a varios reclusos en unas "condiciones degradantes"

La Celda 61 donde los presos querían suicidarse: el episodio negro de la cárcel de Dueñas - EL ESPAÑOL
La Celda 61 donde los presos querían suicidarse: el episodio negro de la cárcel de Dueñas - EL ESPAÑOL

Según informa David López Frías en EL ESPAÑOL, en la celda 61 no hay desagües, ni en la ducha ni en el lavabo. Están tapados. Tampoco servirían para mucho porque el agua corriente está cortada. Los presos no tienen acceso al agua. Lo que sí que tienen es dos cámaras que les vigilan en todo momento. No hay un solo lugar en la celda donde no ser visto. Las ventanas están cerradas a cal y canto, con un sistema que en España ya no es legal. En la celda 61 no hay luz natural. La iluminación artificial, por contra, es perpetua. Como una condena. Está encendida hasta por la noche. Todo para presionar al preso del que sospechen que lleve droga en su cuerpo. Dicen que los presos salían de allí sólo tras intentar suicidarse.

Todavía hay cárceles en esas condiciones en España. Se cumple un año del escándalo de la prisión de Dueñas (Palencia). Un sindicato de prisiones Acaip denunció las condiciones de la celda 61, “una celda donde podemos decir sin duda que se han cometido torturas”, explica su presidente, José Luis Pascual. El caso se encuentra todavía en cauces judiciales, pero coincidiendo con el aniversario de la denuncia, el sindicato ha solicitado formalmente el cese inmediato de Javier Díaz Colado, el director de la cárcel.

Han pedido el cese mientras esperan la resolución judicial. Porque el sindicato presentó una denuncia por un presunto delito de torturas y rigor innecesario. Contra él y contra el antiguo secretario general de instituciones penitenciarias, Ángel Yuste.

Drogas entregadas en el vis a vis

¿Qué pasó en la celda 61 de Dueñas? Que se hicieron cosas que no eran legales. La celda fue acondicionada en 2015, pero durante el primer semestre de 2017 se empleó en trasladar allí a los presos sospechosos de tener droga en el interior de su cuerpo. Sucede en las visitas, en los vis a vis. El preso recibe droga desde fuera y la ingiere. Luego la defeca dentro de prisión y la consume, la vende o se la entrega a su destinatario final a cambio de dinero.

Para controlar estas prácticas, la dirección de la prisión destinó dicha celda confinar allí a los presos sospechosos hasta que expulsasen la droga de su cuerpo y no pudiesen introducirla en la cárcel. En esos seis meses, hasta seis presos pasaron por la celda del terror. Una celda en la que los presos no deberían haber pasado más de 24 horas en observación. “La forma de saber si llevan droga dentro es haciendo una radiografía”, explican desde Acaip. Pero en lugar de trasladar al preso a pasarlo por rayos x, se le mantenía confinado en una celda con unas condiciones extremas. Someterlo por presión. En algún caso, el preso ha llegado a permanecer hasta 7 días en esa celda de castigo.

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