Martes 14.08.2018

15 años sin Sandra Palo: "El asesinato de mi hija tras el caso 'La Manada' incendiaría las calles"

La madre de Sandra, María del Mar, afirma en una entrevista que si la joven hubiera sido asesinada hoy, "todo sería radicalmente distinto".

15 años sin Sandra Palo: "El asesinato de mi hija tras el caso 'La Manada' incendiaría las calles" - EL ESPAÑOL
15 años sin Sandra Palo: "El asesinato de mi hija tras el caso 'La Manada' incendiaría las calles" - EL ESPAÑOL

Según informa Marta Espartero en EL ESPAÑOL, han pasado 15 años, pero para María del Mar Bermúdez la vida sigue estancada en un instante. Ella, la madre de Sandra Palo, la joven getafense secuestrada, violada y asesinada por cuatro chicos de entre 14 y 18 años el 17 de mayo de 2003, se levanta día a día en una realidad que siente arrebatada, como una invitada en una normalidad que nunca debió ser la suya. Una escena en la que tres de los asesinos de su hija, con El Rafita al frente, no sólo han abandonado la cárcel sino que no la vuelven a pisar. A pesar de cometer delitos casi constantemente.

Han pasado 15 años, pero esta madre lo tiene claro. Si Sandra hubiese sido asesinada ahora, todo sería radicalmente distinto. “Piensa que si con la sentencia de la Manada las feminista han salido a la calle, han protestado, se han hecho oír, con mi hija las calles se habrían incendiado, hubiese sido un caos para bien. Ellas habrían salido a pelearlo y nosotros no nos hubiésemos sentido tan solos”, afirma, con la voz firme, en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Han pasado 15 años de la madrugada del 17 de mayo de 2003. Sandra Palo Bermúdez era una veinteañera feliz, rubia, que volvía a casa después de tomar algo en Madrid capital junto a unos compañeros del taller ocupacional al que acudía, puesto que tenía una leve discapacidad. Ella, precavida, sonriente, decidió volverse temprano a su casa en Getafe: al día siguiente era la comunión de su hermano. Se fue junto a un amigo a la parada del autobús a esperar.

Sandra esperaba el bus cuando fue violada y asesinada

Cuatro adolescentes en un Citroën ZX se paran justo frente a la pareja. Los jóvenes, expertos aluniceros -como recogen las crónicas del momento-, iban con idea de robar en algún concesionario o en alguna joyería. Los obligan a subir al coche. Recorren unos metros, pero pronto bajan al amigo de Sandra. Ella intenta huir con él, pero la retienen.

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