miércoles 8/12/21

La calidad del cielo de Toledo, una oportunidad para el turismo de estrellas

Regiones como Castilla-La Mancha, con grandes zonas rurales, permite, si se huye de los grandes núcleos urbanos, encontrar rincones donde aún se pueden ver cielos nocturnos "negros, con estrellas como puntas de alfiler que casi hacen daño"
Ruinas del Castillo de Dos Hermanas esta semana de luna nueva cuando la vía láctea se puede disfrutar en lugares alejados sin contaminación lumínica - EFE/Ismael Herrero
Ruinas del Castillo de Dos Hermanas esta semana de luna nueva cuando la vía láctea se puede disfrutar en lugares alejados sin contaminación lumínica - EFE/Ismael Herrero

Con el fin del confinamiento por la pandemia de coronavirus, la Diputación de Toledo ha retomado sus trabajos para certificar la calidad del cielo de la provincia como destino Starlight y replantear una nueva "hoja de ruta" destinada a dinamizar el turismo astronómico, aprovechando la excelente calidad del cielo en determinadas zonas con baja contaminación lumínica. 

El área de Turismo de la Diputación provincial ha explicado a Efe que el cielo de Toledo cuenta con las condiciones necesarias para poder obtener el certificado Starlight, que van solicitar para el sendero "La Estela del Gigüela' y para el Observatorio Astronómico de La Hita. 

La Diputación de Toledo ha puesto el foco del 'turismo de estrellas' en estas zonas por el "valor añadido" que tiene el Observatorio Astronómico de La Hita, en La Puebla de Almoradiel, que realiza una actividad divulgadora, educativa y dinamizadora del turismo astronómico. 

Desde la institución provincial han manifestado su interés en relanzar este tipo de actividades, teniendo en cuenta que ahora hay que replantear algunas de ellas debido a la pandemia de covid-19, como las actividades con niños que se realizaban en aulas, porque ahora no se dan las condiciones para poder hacerlo.

Han recordado que es la Fundación Starlight la que acredita la calidad de los cielos por lo que se va reiniciar el proceso para hacer la solicitud, lo que conlleva realizar las mediciones, recopilar la información y adecuar los aspectos lumínicos, adjuntando fotografías y con datos cuantitativos y cualitativos sobre la actividad del cielo, el tipo de iluminaciones de la zona, las coordenadas geográficas y las cualidades en cuanto a la naturaleza, unos trabajos que tiene que supervisar la fundación.

Se quiere además aunar gastronomía con turismo estelar, y así, plantear la posibilidad de organizar catas con las diferentes denominaciones de origen de la provincia de Toledo en el propio observatorio.

Otra propuesta consiste en realizar rutas de senderismo, cuando esté certificado el sendero La Estela del Gigüela, y acabar con una visita en el Observatorio de la Hita.

La Diputación ha optado por solicitar estos lugares como primeros destinos Starlight porque tienen el valor añadido del Observatorio Astronómico, que promueve una actividad divulgadora, educativa y dinamizadora del turismo de estrellas. 

Sin embargo, las zonas con menor contaminación lumínica de la provincia son las cercanas al Parque Nacional de Cabañeros, al estar poco pobladas, y la Sierra de San Vicente, lugares que buscan quienes quieren huir de las aglomeraciones y disfrutar de "espectáculos" naturales como la Vía Láctea que, con la llegada de la electricidad a las ciudades, ha dejado de ser visible en muchos puntos cuando, por el contrario, desde siempre ha formado parte del paisaje nocturno.

Se calcula que la contaminación lumínica aumenta a un ritmo de más de un 2 % anual, lo que, además de privar del disfrute del cielo nocturno, perjudica la salud de las personas, animales, plantas y microorganismos nocturnos, y aumenta la factura de la luz.

Regiones como Castilla-La Mancha, con grandes zonas rurales, permite, si se huye de los grandes núcleos urbanos, encontrar rincones donde aún se pueden ver cielos nocturnos "negros, con estrellas como puntas de alfiler que casi hacen daño", ha destacado a Efe el director del centro astronómico de La Hita, Faustino Organero.

Municipios como Navahermosa, Hontanar y toda la zona que rodea el Parque Nacional de Cabañeros, entre las provincias de Toledo y Ciudad Real, son algunos de los "oasis" donde aún se pueden observar las constelaciones y la Vía Láctea, sin apenas contaminación lumínica y el momento de mayor esplendor es desde marzo hasta mediados de agosto, cuando el centro galáctico es visible plenamente desde el hemisferio norte, y con la luna nueva, cuando la oscuridad es casi absoluta.

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