El Valle no es un parque temático: clamor en Toledo contra el hormigón

Se concentran contra el proyecto que planea el Ayuntamiento de Toledo en la zona del Valle

La concentración, convocada por ARBA, rechaza la iniciativa “Montmartre Natural” por su impacto ambiental y su enfoque turístico.

Los organizadores denuncian falta de consulta pública y alertan del riesgo para especies protegidas en este enclave emblemático de la capital regional.

Más de 150 vecinos se han concentrado este sábado en la plaza del Ayuntamiento de Toledo para mostrar su rechazo al proyecto municipal previsto en la zona del Valle, una actuación ya sacada a licitación por el Consistorio bajo el nombre de “Montmartre Natural”. Convocados por la delegación local de la Asociación para la Recuperación de los Bosques Autóctonos (ARBA Toledo), los asistentes corearon el lema “El Valle no se vende, se defiende” para exigir la paralización de una intervención que, a su juicio, pone en riesgo el patrimonio natural del entorno.

La iniciativa municipal contempla la mejora de la conexión entre el Valle y la entrada del parque de Polvorines, la adecuación de caminos y senderos peatonales y ciclistas, la instalación de apeaderos para la contemplación del paisaje y la construcción de una plaza-mirador con una fuente transitable con chorros iluminados. El Ayuntamiento ha defendido el proyecto como una fórmula para descongestionar la presión turística del Casco Histórico, presentándolo como una alternativa de ocio y paseo.

Sin embargo, desde ARBA Toledo consideran que se trata de una intervención “enfocada al turismo en vez de a los ciudadanos” y critican que no se haya abierto un proceso real de participación pública antes de su licitación.

Denuncian afección a fauna y vegetación protegidas

La coordinadora de ARBA Toledo, Syra Zemlia Díaz Rojas, ha asegurado que el proyecto “no respeta el entorno ni contempla medidas oportunas para preservar la biodiversidad”. Según ha explicado, la adecuación de caminos prevé ensanches de entre 1,80 y tres metros, acompañados de desbroces que podrían afectar a vegetación protegida por la Ley 9/99 de Conservación de la Naturaleza.

“Quieren poner balizas solares que dicen que no es contaminación lumínica, pero sí es una molestia para la fauna nocturna”, ha señalado Díaz Rojas, quien también ha cuestionado la afirmación municipal de que no se empleará hormigón en la intervención. “En el proyecto aparece 556 veces la palabra hormigón o cimentación”, ha subrayado, poniendo en duda que se trate de una actuación de bajo impacto.

La organización sostiene que, aunque el Valle no cuenta con una figura específica de protección, sí alberga especies y comunidades vegetales amparadas por la normativa ambiental. En este sentido, recuerdan que se trata de un corredor ecológico para el lince ibérico y que en la zona anidan especies como el águila imperial, búho real, búho chico o autillo. “Habrá más de 200 especies de aves viviendo en el Valle”, ha afirmado la coordinadora.

Además de la avifauna, los ecologistas destacan la presencia de corzos, zorros, ginetas o garduñas. En cuanto a la vegetación, mencionan comunidades rupícolas, nitrófilas y prestépicas, así como orquídeas y narcisos silvestres también protegidos.

Críticas por la falta de participación

Desde ARBA Toledo denuncian que solicitaron una reunión con el Ayuntamiento cuando tuvieron conocimiento de la redacción del proyecto, pero que, según aseguran, no fueron atendidos hasta que la actuación ya había salido a licitación. “Lo máximo que nos ofrecieron fue poder asesorar a la empresa adjudicataria”, han lamentado, insistiendo en que la ciudadanía “ni siquiera ha tenido la oportunidad de dar su opinión”.

“No nos gusta que se rían de la población, ni que vendan una idea que no es la que es”, ha afirmado Díaz Rojas, defendiendo que el Valle “no es un decorado ni un parque temático, es naturaleza, paisaje e identidad”.

La asociación ha anunciado que continuará con las movilizaciones y que la próxima semana organizará una ruta “muy especial” por el Valle para visibilizar los valores ambientales del enclave.

Apoyo político y nuevas críticas urbanísticas

A la concentración se han sumado las concejalas Alicia Escalante y Noelia de la Cruz, del PSOE, y el edil de Izquierda Unida, Txema Fernández. De la Cruz ha señalado que “las intervenciones en zonas sensibles de la ciudad exigen planificación, diálogo y consenso”, y ha criticado la forma de gobernar del alcalde.

La edil socialista ha defendido que los recursos municipales deberían destinarse a cuestiones como el mantenimiento urbano, la limpieza o la reparación de baches, en lugar de a proyectos que, a su juicio, responden a “ocurrencias”. Además, ha advertido de que tras esta actuación podrían llegar otras iniciativas polémicas como el teleférico, la noria o el proyecto del Hotel de la Cava.

En relación con este último, ARBA Toledo también ha reiterado su oposición y ha anunciado la presentación de alegaciones. “No nos pueden vender que van a hacer más zonas verdes cuando ese espacio ya es público y pertenece al Ayuntamiento. Conservarlo sería prioritario”, han concluido.