jueves 04.06.2020

Calles vacías y ambiente de tristeza: cae el turismo en la capital de Castilla-La Mancha

Empresas relacionadas con el sector turístico se plantean cerrar hasta que mejore la situación
En la imagen de archivo la Plaza de Zocodover de la ciudad de Toledo - Expedia
En la imagen de archivo la Plaza de Zocodover de la ciudad de Toledo - Expedia

La crisis del coronavirus está afectando gravemente al turismo y en lugares como Toledo, una ciudad que habitualmente supera los dos millones de visitantes al año, ha dejado un ambiente de tristeza, con calles prácticamente vacías y bares y comercios sin apenas clientes.

Alberto López es guía oficial de Pasearte Toledo y afirma a Efe que la pandemia está afectando "mucho" a la capital regional, donde este mediodía no había ni un solo turista en la céntrica Plaza de Zocodover, habitualmente llena de viajeros dispuestos a conocer la historia que atesora 'la ciudad de las tres culturas'.

Asegura que ha habido cancelaciones de grupos en "prácticamente todas las empresas" del sector y añade que parte del problema reside en que "como Madrid está tan afectado, mucha gente ya no viaja a Toledo porque tampoco lo hace a la capital de España".

Explica que la caída de visitantes ha sido "progresiva": empezó con el turismo asiático y después con el europeo y español, y que "cada día se va notando más respecto al anterior".

Y pone como ejemplo que ayer hicieron dos visitas guiadas, una con cuatro personas y otra con dos, cuando en días normales pueden llegar a tener hasta cinco o seis rutas programadas con entre 10 y 15 personas cada una.

Esto ha provocado que las empresas del sector se estén planteando cerrar hasta que mejore la situación.

Es el caso de Cuéntame Toledo, que ya ha tomado la decisión de suspender temporalmente su actividad de visitas guiadas.

De hecho, hoy en Toledo ha costado encontrar turistas, cuando en circunstancias normales resulta difícil pasear por las principales calles del casco histórico debido a la masiva afluencia.

También hoy estaba casi sola la estatua de Miguel de Cervantes, en la que diariamente los turistas hacen cola para fotografiarse del brazo de este ilustre escritor, y tan solo una pareja de Navarra se ha acercado para hacerse un 'selfie' junto a ella.

Llegaron anoche y se van este mediodía porque, como indican a Efe, "estamos viendo lo que está sucediendo y preferimos estar en casa, por prevención".

"Si queremos que esto pase, tenemos que aportar nuestro granito de arena", sostienen, y resaltan que, de no haberse generado esta crisis sanitaria, se habrían quedado al menos un día más en la ciudad.

En la hostelería y el comercio han aumentado las medidas de protección: lavado de manos frecuente, uso de hidrogel y guantes desechables, mayor limpieza y desinfección y distancia entre clientes y compañeros.

Tiendas de ropa, de artesanía, establecimientos hosteleros y terrazas que habitualmente en estas fechas suelen estar llenos, notan desde hace semanas los efectos del COVID-19.

"Apenas hay gente y la que viene, lo hace con un poco de miedo", señalan trabajadores de los locales de hostelería del centro, quienes, a pesar de ello, apuntan que el público "sigue moviéndose, más de lo que debería".

La economía local comienza a resentirse: "La caja que antes teníamos ya a las nueve de la mañana, ahora la estamos haciendo entre la una y las tres", e incluso "se cierra antes porque no hay clientes".

Precisan que la falta de público se deja notar especialmente los fines de semana y que no se descarta el cierre temporal, como han decidido ya algunas cafeterías y comercios del casco y los locales de ocio nocturno.

"Estamos paralizados. Estoy aquí doce horas y me voy a mi casa como he llegado", subraya un artesano y agrega que, aunque "esto se veía venir", el lunes "ya se vio en el ambiente la tristeza" y, a partir de ese momento, todos los días ha sido "exactamente igual".

Cree que falta información y aboga por actuar "globalmente" y por que todos paren la actividad, si es verdad que aislando se puede solucionar el problema.

Los comerciantes ya están "echando cuentas" para analizar la repercusión económica y ver cuánto tiempo podrán aguantar.

Mientras tanto, los locales de alimentación llaman a la calma y en el establecimiento que Carrefour Express tiene en el casco hacen hincapié en que "se repone diariamente" y en que "de momento no hay problemas de abastecimiento".

Lo cuenta a Efe Sergio Hernández, quien matiza que "la psicosis también se está notando aquí", pero "en menor medida" que en las grandes superficies comerciales.

Detalla que la clientela es, sobre todo, del barrio y que no se ha notado un incremento de público, pero sí de las ventas, al tiempo que califica de "sorprendente" que la gente haga acopio de tanto papel higiénico, un hecho para el que asegura no tener explicación.

Por su parte, en las farmacias: el hidrogel y las mascarillas con filtro, agotadas, y colas para comprar alcohol desinfectante.

Tampoco hoy se ha escuchado el bullicio de niños y adolescentes en las puertas de colegios e institutos, cerrados "sine die" desde este viernes para acatar la recomendación del Gobierno de España.

La medida ha cogido desprevenidos a muchos padres que, de un día para otro, no han tenido tiempo de organizarse.

Esta mañana algunos han tenido que llevarse a sus hijos al trabajo, ante la imposibilidad de realizarlo de forma telemática, y a partir del lunes se quedarán con los abuelos.

Lo explica a Efe una madre a la que le parece que la Administración ha gestionado la situación "francamente fatal" y, aunque reconoce que la decisión se ha tomado para evitar contagios, opina que "ha faltado organización".

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