La mala combustión de una estufa de butano causó las 4 muertes en Toledo

Las dos primeras autopsias realizadas a dos de los cadáveres aparecidos en una vivienda del Casco Histórico de Toledo confirman la muerte por monóxido de carbono
Miembros de los servicios funerarios transportan uno de los cuatro cadáveres encontrados en la vivienda de la calle Santa Leocadia, 12 del Casco Histórico de la ciudad de Toledo - EFE/Ángeles Visdómine
photo_camera Miembros de los servicios funerarios transportan uno de los cuatro cadáveres encontrados en la vivienda de la calle Santa Leocadia, 12 del Casco Histórico de la ciudad de Toledo - EFE/Ángeles Visdómine

La mala combustión de una estufa de gas butano, que estaba en una de las habitaciones de la vivienda donde han aparecido cuatro cadáveres en avanzado estado de descomposición en Toledo, sería la causa de la muerte de estas personas, que ya han sido identificadas.

La autopsia de dos de las cuatro personas que halladas muertas -dos hombres de nacionalidad española, una mujer de la misma nacionalidad y un varón rumano- revelan que el fallecimiento fue por intoxicación por monóxido de carbono.

Fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha han informado a EFE de que, hasta este momento, se han practicado las autopsias a dos de los cuatro cadáveres y han confirmado la primera hipótesis que barajan los investigadores, es decir, que las muertes se produjeron por intoxicación por monóxido de carbono.

Estas mismas fuentes han precisado que ya se ha procedido a la identificación de los fallecidos, y se tratan de una mujer de 46 años de nacionalidad española; un hombre de 56 años de nacionalidad española; un hombre 58 años de nacionalidad española aunque nacido en Reino Unido y un hombre de 64 años de nacionalidad rumana.

El Instituto Médico Forense continúa trabajando en las otras dos autopsias, según confirman estas fuentes.

Los cuatro fallecidos, tres hombres y una mujer, fueron hallados este martes en distintas habitaciones de la vivienda ubicada en la Cuesta de Santa Leocadia, en el Casco Histórico de Toledo y, aunque todos estaban en descomposición, uno de los ellos presentaba peor estado.

Se trata del hombre en cuya habitación estaba la estufa, que cuando entraron los agentes policiales a la vivienda aún estaba con el interruptor de encendido accionado, aunque ya no había llama porque se había consumido el gas, según ha indicado el jefe Superior de Policía de Castilla-La Mancha, Javier Pérez Castillo, en una rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles junto a la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón.

De esta forma, Tolón ha indicado que las investigaciones que desde este martes por la tarde realiza la Policía Nacional apuntan a que la causa de la muerte pudiera haber sido una intoxicación por monóxido de carbono, presumiblemente por la mala combustión de la estufa de butano que había en una de las habitaciones.

"Es susceptible que (el gas butano) traspasase de una a otra habitación", ha afirmado Pérez Castillo, que ha incidido en que el caso está en investigación y que todavía no se pueden ofrecer muchos más detalles del suceso.

Sí han relatado cómo llegó la Policía Nacional y Local y los bomberos a la vivienda donde se encontraron los cuatro cadáveres.

El 15 de marzo, último día en que se vio con vida a los fallecidos

De este modo, Tolón ha explicado que sobre las 19.20 horas de este martes, el 112 dio aviso de que una mujer había solicitado ayuda porque hacía días que no tenía conocimiento de un conocido suyo y sospechaba que le hubiera ocurrido algo.

Según las primeras informaciones recabadas, los vecinos de los fallecidos afirman que las última vez que le vieron con vida fue el viernes 15 de marzo, si bien hasta el momento nadie ha presentado denuncias por desaparición de conocidos o familiares, más allá de la llamada de esta mujer al 112.

Por este motivo, se desplazaron a esta vivienda que ocupa un bajo del número 12 de la Cuesta de Santa Leocadia, que al parecer estaba alquilada y, a su vez, se subarrendaba por habitaciones, un detalle que han podido deducir toda vez que cada una de las tres habitaciones tiene un cerrojo por dentro.

En la vivienda, también hay una cocina, un baño y un patio interior, que fue por donde pudieron acceder los bomberos para descubrir los cadáveres, cada uno en sus habitaciones: un hombre en una habitación, otro hombre en otra habitación y un hombre y una mujer en la tercera.

Tras el primer hallazgo, los agentes de Policía Nacional y Policía Local aseguraron la vivienda, es decir, garantizaron que nadie pudiera entrar al inmueble y efectivos de la Policía Judicial y Policía Científica de la Policía Nacional se hicieron cargo de la investigación.

Además, también se personó la comisión judicial, compuesta por forenses, el juez y el letrado, que procedieron al levantamiento de los cuatro cadáveres, unas tareas que finalizaron pasada la medianoche.

En estos momentos, la calle ya ha quedado abierta al tránsito peatonal, ya que durante varias horas de este martes estuvo precintada.

La delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha ha querido agradecer la rápida actuación y la coordinación de todos los medios que se desplegaron en este suceso.

Vivienda de la calle Santa Leocadia del Casco Histórico de la ciudad de Toledo, donde han sido hallados los cuatro cadáveres - EP
Vivienda de la calle Santa Leocadia del Casco Histórico de la ciudad de Toledo, donde han sido hallados los cuatro cadáveres - EP

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