viernes 3/12/21

Reintroducirán el olmo ibérico en lugares emblemáticos de municipios toledanos

El presidente de la Diputación de Toledo, Álvaro Gutiérrez, y el presidente de la Fundación Soliss, Antonio Fernández, tras la firma del convenio
El presidente de la Diputación de Toledo, Álvaro Gutiérrez, y el presidente de la Fundación Soliss, Antonio Fernández, tras la firma del convenio

La Diputación de Toledo y la Fundación Soliss han firmado un convenio para participar en el 'Proyecto Olmo', un programa de conservación y mejora de los recursos genéticos de los olmos ibéricos, e impulsar así la reintroducción de este árbol en "lugares emblemáticos" de municipios toledanos.

El presidente de la Diputación de Toledo, Álvaro Gutiérrez, y el presidente de la Fundación Soliss, Antonio Fernández, han rubricado este convenio por el que recibirán, por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), plantas de olmo resistentes a la enfermedad de la grafiosis para su plantación en municipios de la provincia.

Según ha informado la corporación provincial en nota de prensa, se prevé la plantación de 20 ejemplares por año (uno en cada municipio), para intentar llegar a un total de 80 árboles plantados en diferentes poblaciones de la provincia a lo largo de los cuatro años de vigencia inicial del proyecto.

La Fundación facilitará el transporte del árbol, colaborará en la plantación e instalará una placa conmemorativa, en la que se reflejará el valor simbólico del olmo dentro de las poblaciones.

Asimismo, la Diputación asumirá el encargo de solicitar los ejemplares de olmo necesarios para atender las necesidades anuales del "Proyecto Olmo" en la provincia y gestionará las solicitudes que se reciban de las entidades locales interesadas en reintroducir el olmo en el interior de su núcleo urbano.

En este proyecto, los ayuntamientos asumen la obligación y el compromiso de efectuar la plantación, la conservación y mantenimiento de los árboles entregados en óptimas condiciones asegurando los medios para el arraigo y supervivencia de la planta entregada en el municipio.

En la segunda parte del proyecto está previsto intentar crear algunas olmedas en lugares apropiados para ellos, con la colaboración de ayuntamientos y asociaciones legalmente constituidas.

El olmo -conocido en muchas localidades como álamo negro- ha sido, desde los romanos, uno de los árboles más cultivados en el territorio de la región a lo largo de la historia, según han apuntado las mismas fuentes.

Y han recordado que, "bajo su sombra se tenían las reuniones vecinales y se tomaban importantes decisiones para la colectividad y, por ello, en muchas plazas de pueblos y ciudades de Toledo aún hoy pervivan ejemplares ancianos, o sus vestigios, que recuerdan la importancia social que han tenido a lo largo del tiempo este árbol".

Fruto del trabajo desarrollado entre el Magrama y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), desde 1986 se ha conseguido, mediante técnicas genéticas y la creación de bancos de germoplasma, obtener unos ejemplares de olmos resistentes a la enfermedad de la grafiosis y permitir así su reintroducción en el medio natural como en el medio urbano.

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