PSOE criticó la imposición de la Ley educativa del Gobierno central

La secretaria de Comunicación y portavoz del PSOE toledano, Esther Padilla aseguró en una rueda de prensa ofrecida este lunes, que esta contrarreforma legislativa, en materia educativa, “rompe la igualdad de oportunidades y favorece intereses privados”

El PSOE de Toledo denunció la falta de consenso del Gobierno central para aplicar la nueva Ley de Educación
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El PSOE de Toledo criticó que el PP imponga una ley educativa que deteriorará la calidad de nuestra educación y generará desigualdad.

Así lo afirmó la secretaria de Comunicación y Portavoz del PSOE toledano, Esther Padilla, quien aseguró que “lo que el PP busca con su reforma educativa es favorecer intereses privados y romper la igualdad en nuestra sociedad, diferenciando a ciudadanos desde 6º de Primaria” y criticó que “el anteproyecto que impulsa el PP hace constantes alusiones a los términos competitividad, necesidades de mercado y rendimientos económicos”.

Unos objetivos que, aseguraba “no han reclamado ni los profesionales de la educación, ni los padres y madres, ni los alumnos ni alumnas”, porque “esta contrarreforma de la educación en España que impone el PP sólo responde a intereses económicos e ideológicos de la derecha española que considera que no todos tenemos que ser iguales”.

Uno de los puntos que criticó Esther Padilla de la reforma educativa del PP es su “claro apoyo a los intereses de la educación privada en detrimento de la pública” y que “el Gobierno del PP sólo se ha reunido para pactar la ley la patronal de los centros educativos concertados y con la Conferencia Episcopal”.

A juicio de la portavoz socialista, esta “contrarreforma educativa aumenta y posibilita la renovación automática de los conciertos educativos; permite concertar la educación postobligatoria, es decir Bachillerato y FP; y se atiende la ‘demanda social’ de los centros privados concertados para el aumento de plazas y financiación, con independencia de la existencia de plazas públicas suficientes”.

También rechazaba Padilla que el anteproyecto de la Ley educativa permite a los centros concertados segregar por sexos, algo que es inconstitucional, así como por clases sociales porque pueden no admitir alumnos con necesidades especiales.

Un hecho que, además de “ser totalmente rechazable desde el punto de vista de la educación inclusiva, el PP pretende que suponga un beneficio para los centros que escogen a sus alumnos”.

Porque, continuaba, la ley “establece un sistema de reválidas que, además de suponer una carrera de obstáculos para los alumnos, distinguirá a los centros educativos en función de las notas de sus alumnos estableciendo un ránking de centros que influirá en la financiación que obtengan”.

Algo para Padilla que deja claro “el criterio económico, de mercado que beneficia exclusivamente a quienes hacen negocio con la educación, a quienes escogen a sus alumnos en función de los rendimientos económicos que les generarán”.

Unas reválidas que, criticaba la portavoz socialista, serán realizadas por personas ajenas al centro educativo y en las que no tendrá competencia la comunidad autónoma, “en un claro ejemplo de intromisión en las competencias de las comunidades autónomas que la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, ha acatado de forma sumisa”.

Para Padilla, la prueba del “despropósito que el PP quiere hacer con la educación en España es que presenta una reforma en solitario, sin el apoyo de ningún grupo político, sin haber consultado con la comunidad educativa”.

“El PP –continuaba- quiere reconvertir la educación de derecho a negocio, quiere volver a que la educación de calidad sea sólo patrimonio de unos pocos, como hace 50 años”, a lo que “el PSOE se opone radicalmente, como también lo ha hecho toda la comunidad educativa e, incluso, el Consejo de Estado”.

Un atropello, aseguraba la portavoz del PSOE de Toledo, “que pretende hacer Gobierno del PP que se declara incapaz de resolver los problemas que tiene este país, el principal problema que tienen los ciudadanos, el paro”.

Por todo ello, Padilla exigía al PP “que abandonen su pretensión de romper el sistema educativo, de romper la igualdad con una ley de educación que nadie quiere y dedique sus esfuerzos a solucionar lo que ellos prometieron y todos estamos esperando: políticas de empleo para terminar con los 6.200.000 parados en España y los más de 300.000 parados en Castilla-La Mancha”.

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