Liberan a dos águilas reales y a otras rapaces recuperadas en el CERI de Sevilleja

Liberan en Navahermosa (Toledo) a dos águilas reales y a otras rapaces recuperadas en el CERI de Sevilleja de la Jara
photo_camera Liberan en Navahermosa (Toledo) a dos águilas reales y a otras rapaces recuperadas en el CERI de Sevilleja de la Jara

Alrededor de un centenar de alumnos de Primaria del CEIP 'San Miguel Arcángel' de Navahermosa (Toledo) han participado en la devolución al medio natural de diversas aves tras ser recuperadas en el Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara, un centro dependiente de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.

El personal del CERI procedieron a la liberación de dos águilas reales, dos buitres leonados, una lechuza común y un cernícalo en el paraje conocido como Ermita de La Milagra de la localidad toledana de Navahermosa, según ha informado en nota de prensa la Junta.

El Centro de Estudios y Recuperación de Fauna Amenazada de Sevilleja de la Jara, que gestiona la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, es un centro de referencia regional y el más antiguo de España.

Especializado en rapaces, el CERI cuenta con personal especializado en el manejo y cuidado de fauna amenazada y recibe al año unos 900 ejemplares de diversas especies, principalmente aves rapaces (aproximadamente el 65% del total).

En concreto, durante 2016 el CERI recibió 748 animales, de los que 392 ingresaron vivos. La mayoría de los animales recibidos el pasado año fueron aves rapaces, un 66 por ciento, destacando entre ellas 28 águilas imperiales y 35 milanos reales. De los ejemplares que ingresan en Sevilleja, en torno al 50 por ciento pueden ser recuperados y liberados de nuevo al medio natural.

Entre las causas de ingreso más frecuentes se encuentran los traumatismos diversos, electrocuciones y colisiones con tendidos o vehículos, así como pollos incapaces de volar que son recogidos cerca de los nidos. Aunque menos numerosas, también se producen entradas de animales que han sufrido envenenamientos, disparos y decomisos, en cuyo caso participan activamente los agentes medioambientales.

Además de acoger, diagnosticar, curar y tratar de recuperar para la reintroducción en su hábitat natural a los ejemplares de especies amenazadas recibidos, desde el CERI de Sevilleja se desarrollan otras muchas actividades de gran importancia como son la cría y reproducción en cautividad a partir de parejas de especies protegidas que resultan irrecuperables para su reintroducción en el medio natural.

Asimismo, se llevan a cabo análisis de poblaciones de aves silvestres; actividades de educación ambiental para escolares, investigadores u otros colectivos; o el acondicionamiento de nidos artificiales, el arreglo de nidos naturales o el rescate de fauna amenazada.

El CERI también desarrolla un importante papel en materia de toxicología forense, sirviendo para detectar enfermedades, posibles epidemias u otras problemáticas ambientales. Además dentro de este trabajo forense, se realizan informes que pueden ser utilizados como prueba en procedimientos sancionadores o penales en casos de uso ilegal de venenos, disparos, maltrato animal, entre otras infracciones o delitos ambientales.

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