lunes 24.02.2020

Práctica deportiva y síndrome de Down, el camino desde lo terapéutico a lo competitivo

Natación, baloncesto y gimnasia rítmica son las tres opciones que ofrece la Asociación Down Toledo en el marco de su programa de Deporte, una de las muchas actividades con las que ayuda y mejora la calidad de vida de las personas con el síndrome

Práctica deportiva y síndrome de Down, el camino desde lo terapéutico a lo competitivo
Práctica deportiva y síndrome de Down, el camino desde lo terapéutico a lo competitivo

La práctica deportiva tiene innumerables beneficios para la salud física pero también es una fuente de valores, y entre las personas con síndrome de Down cumple ambos objetivos pues el deporte empieza como algo terapéutico en edades tempranas y acaba alcanzando en algunos casos un nivel competitivo que empodera a los deportistas.

Natación, baloncesto y gimnasia rítmica son las tres opciones que ofrece la Asociación Down Toledo en el marco de su programa de Deporte, una de las muchas actividades con las que ayuda y mejora la calidad de vida de las personas con el síndrome y que cobran especial relevancia en la celebración este jueves 21 de marzo del Día mundial del síndrome de Down.

En particular, la natación se configura en un principio "casi como una necesidad, como algo terapéutico", relata en declaraciones a Efe el responsable de Deportes de Down Toledo, Mario Ruiz.

Con la experiencia de 26 años trabajando con los usuarios de la asociación en la capital castellanomanchega, Ruiz sabe que este contacto inicial con la natación es "fundamental" para los niños con síndrome de Down debido a la hipotonía que les causa una disminución del tono muscular y la contracción de los músculos aunque estén en reposo, así como problemas de control de cabeza, cadera, rodilla y, en definitiva, de equilibrio.

Lo que experimentan desde pequeños, dice el responsable del programa de Deporte, "se va convirtiendo después en una habilidad deportiva y termina siendo, en algunos casos, algo competitivo".

De hecho, los 23 jóvenes -de 13 y 14 años- que practican natación y los 7 -de 10 y 11 años- de gimnasia rítmica de Down Toledo están federados por la Federación de deportes para personas con discapacidad intelectual de Castilla-La Mancha (Fecam) y por la Federación española de deportes para personas con discapacidad intelectual (Feddi).

También el grupo de baloncesto, ha avanzado el responsable de Deportes, va a empezar a competir a nivel regional y nacional en los campeonatos que organizan la Fecam y la Feddi, donde los equipos de natación y gimnasia rítmica ya han cosechado varios éxitos.

En esta parte más competitiva, los participantes se sienten "protagonistas", ha recalcado Mario Ruiz, y comprueban por sí mismos que tienen éxito en el deporte donde compiten con personas de su misma condición.

"El deporte ayuda mucho a empoderar a las personas con discapacidad", dice, porque entre otras cosas ven reconocido su esfuerzo y ponen en práctica otros valores como el trabajo en equipo y otras habilidades que han aprendido.

"Para ellos esto es calidad de vida", incide, no sertirse dependientes de sus familias o cuidadores sino sentirse acompañados y con el apoyo suficiente como para hacer las cosas por sí mismos y como el resto de jóvenes.

Según Mario Ruiz, la labor de los monitores requiere "ser sensible, intuitivo y empático para saber que su felicidad muchas veces es sentirse un poco libres, dejarles su espacio y no estar diciéndole en cada momento lo que tienen que hacer".

Además, ha hecho hincapié en la importancia del "carácter inclusivo" del deporte, reflejado en proyectos como el de natación inclusiva o en el hecho de compartir espacios de entrenamiento como ocurre con el equipo de gimnasia rítmica que coincide en el mismo lugar con el Club Venus de Toledo.

Para el responsable de Deporte de Down Toledo, este es "otro éxito del deporte, trabajar en entornos "normalizados", porque a su modo de ver "culturiza a la gente" en el sentido de que vean como algo normal que las personas con discapacidad hagan deporte y tengan recursos y habilidades como el resto.

En definitiva, el deporte no es sino una herramienta más para mejorar la calidad de vida de las personas con síndrome de Down que un año más, por el Día mundial, reivindican una integración plena y que sean reconocidas sus capacidades para realizar actividades tan cotidianas como pueden serlo las deportivas. 

Más información en vídeos 
Comentarios