El municipio de Cebolla sigue poniendo en valor su patrimonio histórico

La parroquia de Cebolla recupera para su patrimonio un cuadro barroco de “Las ánimas benditas” gracias a la restauración llevada a cabo por el Ayuntamiento de la localidad toledana
El municipio toledano de Cebolla sigue poniendo en valor su patrimonio histórico con la restauración del cuadro barroco de “Las ánimas benditas”
photo_camera El municipio toledano de Cebolla sigue poniendo en valor su patrimonio histórico con la restauración del cuadro barroco de “Las ánimas benditas”

Sin duda, la localidad toledana de Cebolla cuenta con uno de los conjuntos más importantes de patrimonio histórico artístico, ya que, por su situación geográfica, al norte del rio Tajo, no fue objeto de expolio y destrucción del arte religioso durante la guerra civil.

Para que su patrimonio perdure, ya desde años, la estrecha colaboración entre el ayuntamiento, la parroquia y los propios ciudadanos de este pequeño pueblo están siendo fundamentales para evitar un mayor deterioro del arte religioso, impulsando iniciativas de conservación y restauración como la de este cuadro de “Las ánimas benditas”.

Esta pintura del siglo XVIII, es de estilo barroco, y se encontraba en la iglesia parroquial muy deteriorado, hasta el punto que, “era refugio de murciélagos que habían estado viviendo detrás de él”, como indica su párroco, Juan Ignacio López, muy satisfecho de poder disponer en su parroquia, de esta interpretación pictórica del dogma de Fe que representa el purgatorio.

Después de varios meses de trabajo, gracias a la ayuda económica del ayuntamiento y a la contribución profesional de la restauradora toledana Noemí Sierra, esta pintura ha podido ser devuelta en óptimas condiciones a su lugar de origen, celebrándose un acto en la Iglesia Parroquial de San Cipriano con la presentación de los detalles de su restauración.

La restauradora Noemí Sierra, que además es Académica Correspondiente por la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, conoce muy bien este tipo de obras y como especialista en pintura que es, ha ejecutado esta restauración con una profesionalidad asombrosa, cargada de “meticulosidad y cariño”, como ella misma apunta, “con una dificultad añadida, al haber recuperado y restaurado su marco original, datado también de la misma época, que se encontraba muy dañado”.

Los llamados cuadros de ánimas se empezaron a plasmar a partir del siglo XVI, continuándose su elaboración hasta el siglo XX. Prácticamente todos los templos tenían una pintura de este tema, cuya finalidad es la de recordar a los católicos la obligación de rezar por las almas de los difuntos que necesariamente han de pasar por el purgatorio y “si existen templos que ya no los tienen se debe con toda seguridad a que se los han robado, o los han destruido o se encuentran hoy en museos” apunta Noemí.

La sensibilidad de la alcaldesa del municipio, Silvia Díaz del Fresno, ha hecho posible la restauración, pues el consistorio ha corrido con los gastos económicos. La alcaldesa agradeció “la labor de Noemí Sierra, por las horas de trabajo y estudio que conlleva una restauración de este tipo, y del párroco, D. Juan Ignacio, por haber puesto en valor esta obra”.

La alcaldesa animó a la gente a que valoren la importancia histórica, artística y religiosa que tiene este cuadro, y concluyó que “muchas veces tenemos que valorar lo que tenemos, nuestro patrimonio, para aprender de los errores, y valorar la conservación y el mantenimiento que necesitan nuestra iglesia y nuestro patrimonio, que es parte de nosotros, de los cebollanos y de las cebollanas”.

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