Cae una red que traficaba en redes con recetas de medicamentos falsificadas
La Policía Nacional ha desmantelado una presunta red criminal dedicada al tráfico de recetas para fármacos sujetos a prescripción, principalmente analgésicos y anestésicos, que se distribuían a través de perfiles y grupos en aplicaciones de mensajería instantánea.
La operación se ha saldado con doce detenidos en varias provincias —Madrid (2), Toledo (2), Cantabria, Orense, Córdoba, Alicante, León, Palencia, Zamora y Baleares—, entre ellos los dos supuestos cabecillas, para los que la autoridad judicial ha decretado prisión provisional. Además, se investiga a otra persona localizada en Ávila que no ha sido arrestada. A todos ellos se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública, daños informáticos, falsedad documental y usurpación de identidad.
Durante ocho registros simultáneos, los agentes incautaron más de un millar de pastillas de distintos medicamentos, teléfonos móviles, equipos informáticos, armas blancas y réplicas de armas de fuego, en una actuación que ha permitido desarticular la infraestructura material y digital del grupo.
Venta de analgésicos y anestésicos en canales de mensajería
La investigación se inició en junio, tras detectarse la existencia de grupos y cuentas en servicios de mensajería orientados a la comercialización de recetas falsificadas para adquirir medicamentos sometidos a prescripción médica, especialmente analgésicos y sustancias anestésicas.
Según las pesquisas, el procedimiento criminal consistía en obtener de forma ilícita credenciales de médicos colegiados, suplantando su identidad para emitir recetas falsas. Posteriormente, estas recetas fraudulentas se distribuían en plataformas de mensajería con el objetivo de facilitar la compra de fármacos cuya dispensación sin receta es ilegal.
Junto a la venta directa de las recetas, los investigadores constataron que la red había desarrollado programas informáticos propios para que los compradores generasen ellos mismos las recetas, lo que permitía automatizar la actividad ilegal y multiplicar los beneficios.
Esta operativa resultaba altamente lucrativa y, al mismo tiempo, especialmente peligrosa, ya que las recetas falsificadas se dirigían tanto a consumidores que buscaban sustancias prohibidas o de uso controlado como a personas que pretendían introducir los medicamentos en el mercado negro. De este modo, la organización habría contribuido de forma directa al tráfico ilícito de medicamentos.
Estructura piramidal con dos líderes
Con el avance de las investigaciones, los agentes lograron identificar a los presuntos miembros de la red, que operaba bajo una estructura jerarquizada de tipo piramidal, encabezada por dos varones considerados los líderes.
Bajo sus órdenes actuaban los responsables del desarrollo del software y de la obtención y vulneración de las credenciales de profesionales sanitarios. En un escalón inferior se encontraban los encargados del mantenimiento de las herramientas tecnológicas y del soporte técnico, mientras que en la base de la organización se situaban los distribuidores de los medicamentos.
En noviembre se activó el dispositivo policial que culminó con las doce detenciones y la práctica de ocho registros en Madrid (1), Torrelavega (1), Orense (1), Córdoba (1), Alicante (1), Toledo (1), Alcobendas (1) y Ponferrada (1).
En el transcurso de estas actuaciones se requisaron más de mil pastillas, 14 teléfonos móviles, más de 44.000 euros en efectivo, dispositivos de almacenamiento masivo, tarjetas bancarias, así como armas blancas y réplicas de armas de fuego.
Tras pasar a disposición judicial, se decretó el ingreso en prisión de los dos supuestos líderes. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.